Palabra de lector

Reprocha limitante para hombres en vagones del Metro en la noche

En redes sociales apareció recientemente una queja de un hombre que fue remitido al MP por haber subido a uno de los dos primeros vagones de un convoy del Metro, por una nueva disposición que no ha sido difundida por las autoridades, lo cual me parece injusto.

Resulta que la nueva norma es que esos vagones ya son para uso exclusivo de mujeres todo el tiempo, ya no hasta las 22:00 horas, como era anteriormente o en horas pico. Sin embargo, ni en los andenes hay señalamientos.

El caso es que hasta la noche del viernes me enteré de facto de la nueva disposición, alrededor de las 22:15 horas, cuando abordé un tren de la Línea 7 en la estación Aquiles Serdán, dirección Mixcoac, y subí al segundo vagón.

En los dos primeros vagones iban muy pocas damas y había demasiados lugares disponibles, pero de pronto llegó un oficial de policía a acarrear a los varones hacia el tercer vagón, que se saturó y hasta algunos jóvenes se sentaron en el suelo.

Esto es discriminatorio, más allá de cuidar a las mujeres, pues a esa hora es más relajado el ambiente, además de que socialmente puede generarse un sentimiento de animadversión provocado por la misma autoridad, que ni siquiera ha dado difusión a esta norma y solo faltaba que nos remitieran a los hombres que recurrimos a sentarnos sin molestar a alguien.

Cabe recordar que en ese momento pasaron vagoneros y el oficial ni siquiera hizo algo para retirarlos, lo cual quiere decir que la aplicación de la reglamentación no es pareja.

Fernando Moreno, Ciudad de México

 

Pide emular castración química rusa contra pederastas en México

Ojalá en México se emule la aprobación de la castración química contra los pederastas ante tantos casos, como el del kínder Matatena Montessori, aunque a este se le dio celeridad por tratarse de colonos de la Del Valle, en Benito Juárez.

Otros no tienen el mismo derrotero y las autoridades no les brindan la misma atención, supongo, por ser provincianos o vivir en colonias populares, pero sobre todo porque no tuvieron la misma difusión en radio y televisión, por la misma causa, ser un plantel de una colonia con gente de mejor poder adquisitivo y tratarse de una escuela Montessori.

Recuerdo que otros casos que han quedado en el olvido o no tuvieron la misma difusión pese a que luego hubo más abusos, como el del albergue de Mamá Rosa.

Un problema es el que enfrentan las maestras, que son investigadas y podrían resultar culpables aunque no les consten los hechos constitutivos de delito, pero debe procederse contra quienes resulten responsables.

Carmen Mendoza, Ciudad de México