Palabra de lector

Ya no solo el paradero Pantitlán se satura; debe mejorar servicio

El paradero del Metro Pantitlán llegó a ser motivo de morbo y burla en redes sociales ante la saturación de usuarios que cada mañana intentan abordar un tren tras hasta media hora de estar en zigzag entre rejas metálicas por el abarrotamiento de los andenes.

Sin embargo, esto ocurre también en el paradero El Rosario, al cual llegan incluso pasajeros de otras estaciones que prefieren regresarse sentados en lugar de batallar al empujarse y golpearse para abordar o de plano esperar más convoyes para ver en cual se pueden ir.

Por otra parte, el Metro dio un servicio demasiado lento en los días de contingencia ambiental y había que esperar hasta 15 minutos para que pasara otro en la Línea 7.

Esto, además de que en la Línea Dorada los trenes hacen paradas demasiado prolongadas cuando se supone que el servicio debe ser todavía mejor ante la cantidad de personas que dejan su auto.

Isaac Martínez, Ciudad de México

 

No deben privar berrinches ni protagonismos en coyuntura del Poli

Aparentemente el secretario de Educación, Aurelio Nuño, es visto como represor en el caso del Instituto Politécnico Nacional, pero ya mostró disposición para tener una reunión con los alumnos, la cual fue rechazada por éstos.

Luego exigieron que el encuentro se diera en instalaciones del IPN, lo cual se me hace como un juego de vencidas, independientemente de la coyuntura SEP-IPN.

Lo cierto es que el funcionario es quien se atrevió a enfrentar a los maestros disidentes agremiados en la CNTE y junto al gobierno de Oaxaca puso en su lugar a los chantajistas que iban a negociar a la Segob apoyos económicos a cambio de pararle a sus manifestaciones.

Otros funcionarios como el ex secretario Emilio Chuayffet ni siquiera salían a escena, salvo el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien atendió a alumnos en mangas de camisa en plena vía pública, también del IPN, pero no todos son como él y hay reglas.

Roberto Ángeles, Ciudad de México

 

Triste realidad que militares tengan que vigilar en NL

Jaime Rodríguez Calderón parece haberle bajado al protagonismo de campaña y ahora hace una llamada de auxilio ante la inseguridad que priva en Nuevo León por la falta de policías.

El SOS al Ejército y a la Policía Federal se da pese a que muchas voces exigen el regreso de los militares a los cuarteles, con el argumento de que no están preparados para llevar a cabo acciones policiacas, pero esa es la triste realidad del país.

Entonces, ¿por qué no se les da la capacitación necesaria ante tanta cooptación de policías de parte del crimen organizado?

En tanto falta ver los resultados del nuevo experimento llamado mando único, que no vaya a tener el mismo derrotero de la extinta Policía Federal Preventiva, con muchos efectivos vinculados entonces con delitos de alto impacto, así como robo de autos.

Melitón Sánchez, Ciudad de México