Palabra de lector

Debe el GDF reforzar la seguridad en el Metro y el Metrobús
Ojalá el Gobierno del Distrito Federal se dé a la tarea de reforzar la seguridad en las redes del Metro y del Metrobús, donde se han incrementado los robos.

Cada vez somos más las personas a las que nos despojan de algo, sobre todo de teléfonos celulares. Y esto va más allá de que uno tenga que ser discreto para el uso de estos artefactos.

Creo que los rateros aprovechan que las unidades de ambos medios de transporte ahora son escasas y van repletas, pues recuerdo que antes tardaban menos los trenes en pasar y no iban tan saturados.

El problema es que los policías no se mueven de un lugar específico en el Metro y los delincuentes, tanto en éste como en el Metrobús, actúan en grupos de al menos tres o cuatro sujetos, incluidas mujeres, que se pasan los objetos entre ellos.
Faustino Roa, Distrito Federal

El caso Teloloapan, ejemplo de importancia de fuerzas armadas
Que el alcalde de Teloloapan, Guerrero, Robell Urióstegui, haya solicitado el regreso de los 300 militares retirados en diciembre demuestra que es importante la presencia de las fuerzas armadas, pero tanto en esa entidad como en otros estados.

Sin embargo, no me explico la renuencia respecto al mando único de parte de distintas autoridades en el país y que tengan que pasar sucesos trágicos como la muerte de la alcaldesa de Temixco, en Morelos, Gisela Mota, para pensar en que sí hace falta.

Esto, aunque mi suspicacia me hace pensar que como que aceptan para deslindar responsabilidades, pero deben organizarse las fuerzas policiacas en lugar de mostrar renuencia.

El colmo es que, según Urióstegui, nadie quiere ser policía, al menos en la demarcación a su cargo, y entonces sí se revalora la presencia de la Sedena y la Marina, pese a que no deben ser vitalicias estas acciones en las dos instituciones.
Rafael Cervantes, Estado de México

Que se reconsideren los aumentos y las multas de tránsito
En la Ciudad de México se vino repitiendo a finales de 2015 que no habría aumento de impuestos ni se crearían más, pero de cualquier manera se nos pasa la factura de distintas maneras.

En lo que se refiere a automóviles, aumentó la verificación vehicular y las multas por infringir el Reglamento de Tránsito, que estoy de acuerdo con que se haga respetar para lograr mayor civilidad al manejar.

El Distrito Federal se ha vuelto una jungla de asfalto con caníbales al volante y en motocicletas, que se cruzan en zigzag y provocan accidentes, por lo que es bueno que se respete la reglamentación en la materia a fin de disminuir el número de víctimas.

Sin embargo, creo que es exagerada la caza de automovilistas por medio de cámaras o fotorradares, además de que en varias avenidas se toman las fotomultas sin rebasar el límite de velocidad, como la Calzada de Tlalpan y el Viaducto.
Adolfo Andrade, Distrito Federal

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