Palabra de lector

Presidente negro en Casa Blanca no significa fin del racismo, afirma

Hace unos años se veía el encumbramiento de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos como la cereza del pastel para la raza negra. El fin del racismo había llegado. Las luchas de Malcolm X y de Martin Luther King se cristalizarían. Sin embargo, tener un negro bajo el techo de la Casa Blanca dista mucho del “I have a dream”. Los crímenes de color en Estados Unidos siguen manchando día con día las planas de diarios nacionales e internacionales. Por paradójico que pueda parecer, estudiantes y policías son los fraguadores de los asesinatos y tropelías a este sector social. Hasta ahora, Barack Obama ha sido una estatua bonita en el poder. No ha reducido la brecha entre las partes de la sociedad más débiles y las más protegidas. Durante su mandato se han deportado más inmigrantes, a pesar de sus promesas de una reforma migratoria, y dado los últimos hechos, tampoco las personas de color pueden sentirse protegidas.

Fernanda Mora, Tamaulipas

 

Lamenta posición de México en Índice de Paz Global

Si hay un antídoto para combatir el histrionismo y la buena oratoria, ese son los datos duros. Por más palabrería hecha y frases bien concatenadas que salgan de una boca, los datos duros permanecen para rebatir todo maquillaje. Según el estudio del Instituto de Economía y Paz de Sídney, en su Índice de Paz Global ubica a México en la posición 144 de 162 naciones: el país está entre los más violentos del planeta. Se podrán decir mil y un cosas, pero por más matiz que se busque, México es de las naciones más violentas, punto. Que si ha bajado tantos lugares en secuestro, que si se redujeron los crímenes de alto impacto, etc., no interesa a la sociedad. Los ciudadanos aún percibimos la inseguridad en nuestras calles y colonias y un estudio lo demuestra. Responsabilidad del ciudadano es proveer recursos al Estado para su funcionamiento y la del Estado es brindar seguridad a los gobernados. Si uno rompe el contrato social, cómo puede demandar a la contraparte mantenerlo. Es lamentable la posición de México en el estudio, pero es peor hacer como que no existe el problema.

Luisa Almaguer, Distrito Federal

 

Dice que al PRD se le olvida pronto dichos sobre nunca unirse con Morena

Cuando Morena obtuvo su registro, entre los perredistas abundaban las negativas a una alianza con Andrés Manuel López Obrador y su partido en pañales. Una vez pasada la elección del 7 de junio y tras la muerte del Partido del Trabajo, entre los militantes del PRD suena el discurso de la unidad de izquierda. Para los ciudadanos que seguimos las noticias constantemente, esto no es más que un recurso de supervivencia. Morena le pisa los talones al PRD y ahora resulta que claman mucha amistad. A ver si logran forjar una alianza con miras a 2018 no para fortalecer a la izquierda, sino para fortalecer al PRD.

Raúl Ortega, Distrito Federal