Palabra de lector

Campañas electorales, burla para la inteligencia de los ciudadanos

Las campañas electorales de este año demuestran que la política aún está manchada de mucha sangre. Acceder al poder, por más que queramos creer que la democracia nos hace ser civilizados, sigue dependiendo de cuántas comparsas te financien, de a cuántas personas convenzas, a través de la coacción o la compra de su voto, de apoyarte e, incluso, de cuántos te atrevas a matar para que no te estorben en el camino. Una gubernatura, una alcaldía, una diputación o una jefatura delegacional valen cualquier inversión, ya sea económica o de sangre. Los ejemplos son claros: lluvia de balas a un candidato de Morena en Michoacán, asesinato de un asesor de la candidata a la delegación Azcapotzalco, hallazgo de boletas en Mexicali marcadas a favor del PAN para la elección de Sonora, regalo de boletos para ir al cine de parte del Verde… Bueno, las elecciones son una ofensa para la inteligencia de los ciudadanos.

Armando Chagoya, Chiapas

 

Oposición de Edomex a Uber abre la puerta a la violencia, afirma

Con miras a tener unas elecciones mexiquenses que no estén marcadas por el coraje y la venganza hacia el partido gobernante, el mandatario del Edomex, Eruviel Ávila, para no mancharse las manos cerró la puerta a la operación del servicio de transporte Uber en la entidad. La pregunta es cómo se evita que un servicio que no cobra en efectivo ni lleva distintivos para destacarse de otros transportes opere. Suena casi imposible. Sin embargo, Eruviel Ávila se aventuró a esta decisión populista para calmar la furia de los grupos de taxistas y con ella abrió la puerta a la violencia en el estado. Debido a la imposibilidad de que el gobierno contenga el servicio Uber, los choferes de taxis realizan guardias en los límites del DF para cazar a los conductores de la aplicación móvil. Por lo visto serán los taxistas los encargados de ejercer la ley.

Jesús Escobar, Edomex

 

Dice que en el DF la inseguridad no respeta ningún estrato social

Si bien de un tiempo acá la seguridad en el Distrito Federal había venido siendo cada vez peor, ahora es imposible cubrirla, como muchos funcionarios públicos se empeñaban en hacerlo, pues ni los famosos se salvan del crimen. Tales han sido los casos de Edith González, quien junto con su esposo fue asaltada en un centro comercial; Susana Zabaleta, a cuya casa recientemente entraron los ladrones y se la vaciaron, e Irán Castillo, quien dejó la obra en la que participaba después de ser secuestrada unos días. Estos hechos los hemos padecido desde hace muchos años varias de las personas que habitamos esta ciudad, pero las autoridades se hacían de la vista gorda. Ahora que la podredumbre de la ciudad alcanza estratos más altos, el GDF sigue guardando silencio. Ese es el DF en el que vivimos, donde la inseguridad no respeta ningún estrato social y los gobernadores dicen que todo va muy bien.

Luis Castorena, Distrito Federal