Palabra de lector

Pide al GDF dar buen uso a los dos pesos que aumentaron al boleto

Supongo que no soy el único que se siente molesto con los sucesos que desde hace tiempo se vienen dando en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. La colisión de dos convoyes en la estación Oceanía, que ocasionó lesiones a 12 personas, de las cuales tres están en estado grave, solo es una prueba fehaciente de la negligencia con la que se ha actuado en el Metro. Joel Ortega, director del STC, afirmó que el accidente se debió a problemas externos al Metro. Se trata de un sinsentido, pues si son externos, no debería de haber afectación alguna en el funcionamiento del Metro y, en última instancia, los cálculos de construcción tendrían que tomar en cuenta las posibles afectaciones a las que se podría enfrentar el sistema cuando hubiera mal tiempo. Son previsiones básicas que se tuvieron que tomar en cuenta. Y si no se hizo, entonces se incurre en la negligencia, ya sea por acción u omisión. Cuando se anunció un incremento de dos pesos al boleto del Metro, a finales de 2013, se nos prometió un servicio moderno, eficaz y seguro. Al día de hoy lo único que tenemos es un grupo de varios heridos por una colisión de convoyes, los mismos vagoneros vendiendo dentro de los trenes, la Línea Dorada inoperante, muchos videos en redes sociales mostrando múltiples ejemplos del mal servicio del Metro y un boleto más caro. Los ciudadanos seguimos esperando que el GDF haga buen uso de esos dos pesos que subió al boleto del Metro y nos dé el servicio que merecemos.

Marcos Correa, Edomex

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Jubilación digna, imposible sin sueldos dignos, afirma

Según Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, “dos de cada tres mexicanos mayores a 65 años no cuentan con ahorros suficientes para llevar una jubilación digna, mientras que una de cada tres personas en ese rango de edad vive en situación de pobreza”.

Por otro lado, Carlos Ramírez, regulador del Sistema del Ahorro para el Retiro, pide no postergar más la discusión para cambiar la ley para aumentar la aportación obligatoria de 6.5 a 12 por ciento y para ampliar el régimen de inversión que permita diversificar los riesgos.

La primera opinión confirma la cruenta realidad que la población mexicana vive; sin embargo la segunda presenta dos aspectos: uno verdadero y otro muy subjetivo. La aportación obligatoria de 6.5 por ciento del sueldo no asegura una jubilación digna para los trabajadores, pero cómo se puede esperar que los mexicanos aumenten su ahorro a 12 por ciento para tener un mejor futuro, cuando los sueldos no sirven ni para garantizar un buen presente. Una jubilación digna es imposible sin sueldos dignos. El gobierno, antes de ponerse a querer arreglar el futuro de los mexicanos, debería arreglar el presente de más de la mitad de la población, que vive en pobreza.

Ignacio Cortés, Distrito Federal