Palabra de lector

Micalco no fue cómplice en falsificación de Aranda

En la edición del lunes 4 de abril del presente año, en la columna titulada Trascendió Puebla se realizaron señalamientos a mi persona, totalmente falsos.

A un año de haberse recibido la renuncia, a seis meses de haberse hecho público y a cuatro meses de enterar de manera formal a la nueva dirigencia vía acta entrega – recepción, la ciudadana en referencia al día de hoy, sigue apareciendo en el padrón del PAN. Ahora ese litigio le toca a la instancia federal resolverlo.

Resulta que si la que se supone no debía aparecer, hasta el día de hoy, sigue enlistada en el padrón y por otro lado, la que es dirigente, hasta hace un mes no aparecía, pareciera que estamos en el mundo al revés, pero esto es entendible porque como todo el mundo sabe, el padrón está siendo revisado por Ernesto Rufo, miembro del CEN, por las deficiencias que presenta. Es conocido lo endeble que resulta ser el mecanismo del Registro Nacional de Miembros al grado tal que alguien ingresó 22 mil nuevos militantes en dos días.

Aunado a esto deseo aclarar que no hubo ninguna falsificación de ningún documento, por lo que no podrán exhibir prueba alguna. Niego categóricamente complicidad alguna en la supuesta falsificación de documentación del PAN y menos aun cuando fungí como presidente del Comité Estatal, puesto que todos los documentos que durante mi gestión se elaboraron así como los sellos, son legítimos.

De igual manera, aclaro lo publicado el día 8 de abril en la columna Nada Personal. Ya que me parece importante precisar que en numerosas ocasiones he externado mi respeto por Gali y se equivoca quien pretenda decir lo contrario. Ya que nunca he externado apoyo a candidato diferente al de mi partido desde hace 28 años, ni lo haré jamás.

Más aún, los dichos de un servidor sobre las candidaturas independientes responden a la congruencia de discurso con el PAN y a la postura de la LXII legislatura de la que fui parte, no así al apoyo de un candidato.

Rafael Micalco Méndez,Puebla

 

Que la verdad del caso Iguala se sustente mejor

El personal ministerial y de distintas fiscalías es muy estricto en cuanto a solicitar que las circunstancias de tiempo, modo y lugar sean tan precisas y en el caso Iguala todavía no se ve claro esto, por más que haya indicios.

Sin embargo, a quienes se atreven a denunciar algún delito se les cuestiona muy rigurosamente y se les llega a subestimar aunque haya elementos de prueba para ejercer acción penal contra delincuentes, de los cuales parece que se defienden más sus derechos que los de las víctimas.

El problema es que la gente no denuncia porque con acciones como esas su lucha se vuelve prácticamente contra el mismo sistema de justicia.

Sin embargo, algunas diligencias en el caso Iguala no se hicieron en el momento respectivo y eso ayuda a desdibujar los peritajes a que hubiera lugar, más allá de aclarar, y quedan puntos sin precisar, es decir, puntos ciegos.

Óscar Maldonado, Ciudad de México