Palabra de lector

Anteponer la comodidad a la salud, egoísmo de ignorantes

Es increíble, pero sucedió. El endurecimiento del Hoy No Circula por tres meses polarizó a la opinión pública. Sacaron todo tipo de argumentos vagos y absurdos para decir que se está pasando encima de sus derechos y libertades. Es la forma de esconder su egoísmo, porque eso es lo que está detrás de todo lo que dicen: quieren viajar en sus autos, pese a que contaminen, y que nadie les diga nada.

Al parecer, lo que menos les interesa es la salud (la de ellos y la de los otros habitantes de la CdMx). Quién sabe si ignoran datos concretos o si dicen con alevosía que el Reglamento de Tránsito y el transporte público son los principales responsables de la polución.

Según lo explicado, hay 5.5 millones de automóviles circulando en una ciudad de poco más de 10 millones. Con la fexibilización del Hoy No Circula hace unos meses, la mayoría de esos 5.5 millones de autos estaban contaminando por la ciudad los sietes días de la semana. Los detractores del endurecimiento al Hoy No Circula aducen que las fábricas deben ser reguladas, porque contaminan demasiado (la Came ya instruyó que reduzcan su producción en caso de contingencia). Sin embargo, el hombre (con sus millones de autos circulando a diario) es la más nociva de las fábricas.

El promedio de velocidad en la Ciudad de México es 16 kilómetros por hora, según expertos. La lentitud provoca mayo contaminación y esto no es culpa de algún reglamento de tránsito, sino de que el exceso de autos no nos permite movernos.

Pero nada de esto es verdadero para aquellos que quieren circular todos los días. Ya varios hasta planean comprar otro cochecito. Lo de menos es la salud. Creen que las disposiciones son para apoyar a Uber o para solo fastidiarlos. Es el mismo hombre el que pone la soga en el cuello, por su egoísmo, ignorancia y desconfianza.

Ignacio Bermúdez, Edomex

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Cuestiona la falta de procuración de justicia en caso 'Porkys'

¿Qué es lo que sucede con la procuración de justicia? Todos los días se escucha en la calle o en los noticiarios que hubo un crimen que quedó impune. En algunas ocasiones, los intrincados argumentos legales son los que logran que un hecho (a primera vista y con mucha obviedad criminal) resulte no serlo.

Algo así sucede en el caso de Los Porkys, un grupo de niños riquillos de Veracruz que violó a una niña. Por incomprensibles razones, el caso está impune y, tal parece, así quedará.

Hay un video donde los miembros de la banda aparecen violando a la niña. Hay otro video donde esos mismos miembros de la banda aceptan su culpabilidad y se disculpan por lo ocurrido. Hoy Los Porkys están en España. Los encargados de ejercer justicia en Veracruz dicen que los videos no son pruebas. La chica abusada se quedará con la impotencia de que sus agresores anden vivos y coleando y disfrutando de la opulencia en otro país.

Este es el caso más actual y más claro de que la procuración de justicia clama por su ausencia, pero hechos de este tipo hay todos los días.

Luis Díaz, Ciudad de México

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