Palabra de lector

Comenta sobre video de banda que narra feminicidio

Se ha vuelto una polémica nacional el videoclip de Gerardo Ortiz (cantante de música banda) cuya trama estriba en la infidelidad de una mujer que termina por ser quemada por su pareja. Según varios sectores de la sociedad, el video incita al feminicidio. La polémica ha generado millones de reproducciones del clip en YouTube, pero también ha provocado que algunos conciertos del cantante sean cancelados.

Independientemente de si se trata de baja, media o alta, la cultura toma sus elementos creativos de la realidad (en otras ocasiones, pero en menor manera, sucede lo contrario). Por ejemplo, obras como 1984, de George Orwell, o La sombra del caudillo, de Martín Luis Guzmán, hubieran sido imposibles de crear sin la dictadura de Stalin o la inestabilidad política en México tras la Revolución mexicana. De ahí que el video de Gerardo Ortiz, más que ser una invitación al delito, es una muestra (consciente o inconsciente) de lo que sucede en la realidad. El machismo, el feminicidio, el gasto de dinero generado por el crimen organizado en bienes opulentos y hasta casi de mal gusto (todos elementos del video musical) son hechos que vistos en la vida real, retratan el estilo que el narco ha dejado en la cultura.

Si para transformar la realidad bastara con suprimir el arte o los productos de entretenimiento que hacen referencia a los defectos de la realidad misma, Crimen y castigo (obra donde hay dos feminicidios), de Dostoievski; Un hombre irracional (donde se intenta otro asesinato femenino), de Woody Allen; El túnel (donde también se perpetra otro más), de Sabato; por mencionar algunas, deberían ser prohibidas. Sin embargo, ni el arte ni los productos para las masas son los culpables de lo que pasa en la realidad.

Si se quiere un chivo expiatorio para cargar toda la responsabilidad de la boga del crimen organizado, culpen a quienes tocan el tema en sus proyectos. Si quieren terminar con el crimen organizado, pónganse a combatirlo de verdad: golpeando sus finanzas.

Dionisio Quevedo, Edomex

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Felipe Calderón se equivocó en sus "daños colaterales"

Recuerdo que durante su administración (la que declaró la guerra al narco), el presidente Felipe Calderón, al ser cuestionado sobre las cifras de miles de muertos que había producido dicha confrontación, se refirió a ellas como "daños colaterales". En su mayoría, según él, se trataba de muertes de hombres al servicio del narcotráfico.

El viernes el subsecretario de Gobernación Roberto Campa se reunió con padres de jóvenes desaparecidos en mayo de 2015 en Chilapa, Guerrero. Se les explicó que al menos seis de ellos trabajan para el crimen organizado y, al menos, dos de ellos son obligados a trabajar como sicarios en el grupo criminal Los Ardillos, bajo la amenaza de matar a su familia si no lo hacen. De forma más clara: no se unieron por gusto al hampa.

Al leer esta información, lo primero que viene a la mente son las palabras del ex presidente Calderón, que en su momento dijo tan seguro, y uno se pregunta cuántos de esos "daños colaterales" operaban para el crimen organizado de la misma forma que estos jóvenes que están bajo el control de Los Ardillos. Se equivocó Calderón.

Bernardo Montes, Ciudad de México

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