Palabra de lector

El Metro, un lugar peligroso, aunque lo nieguen
"Me he subido al Metro, me he guardado la cartera y no pasa nada", fueron las palabras de Jorge Gaviño, director del Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México. Pero como una golondrina no hace verano, tampoco un dicho es una verdad irrefutable. Desconozco si el director utilice el transporte todos los días o lo haga de forma intermitente, lo que sí puedo afirmar es que conozco a varias personas que podrían decir todo lo contrario de lo que este funcionario piensa del Metro, entre ellas, yo. El 5 de enero de este año, subir a los vagones del Metro era complicado. Se viajaba aplastado entre los otros usuarios. Pese a ello, aquel día me percaté cómo un grupo de seis personas hacían como que el convoy traqueteaba para empujarme y sacarme el celular del pantalón. Esta vez pude notarlo, pero no actué debido al número de delincuentes que trabajaban en equipo y a que preferí no arriesgarme, en caso de que tuvieran un arma. Esa fue la segunda ocasión en que me sacaron el teléfono móvil. La anterior había sido el año anterior, supongo que de la misma forma. La situación no para ahí. También, dentro del mismo Metro, he podido ser testigo de cómo operan estos grupos de carteristas y ladrones de celulares. Pese a ello, no hay autoridad ni cámaras que les pongan un alto. Testimonios como el mío conozco de sobra, por lo que no soy el único que percibe el Metro como un lugar peligroso.
Karla Herrera, Ciudad de México

México debe dejar de ser el paraíso de la burocracia
Pese a que se desploma el precio de petróleo, se deprecia el peso, se alistan recortes, hay zonas donde impera la violencia, México es un paraíso para la burocracia. Amamantarse del pecho del erario público nunca fue tan atractivo como lo es en este país. Los funcionarios mexicanos perciben sueldos mayores a los de sus pares en muchas otras partes del mundo y hasta tienen privilegios como en ninguna otra parte. Por ejemplo, en Estados Unidos los ex presidentes tienen derecho a una pensión solo en tanto consiguen un empleo, caso contrario al de México, donde las pensiones son vitalicias. Ahí tenemos el ejemplo de Felipe Calderón y Vicente Fox, a quienes a pesar de dedicarse a la política y el emprendedurismo, respectivamente, les depositan la nada despreciable cantidad de 229 mil 919 pesos al mes. También se podrían mencionar las percepciones de los mandatarios, donde los presidentes de Rusia o China perciben menos dinero que su homólogo mexicano. Aún hay más datos: en Jalisco existen ocho funcionarios que ganan más que el Presidente, quien percibe 208 mil pesos al mes. Con la caída de los precios del petróleo, el secretario de Hacienda dijo que el gobierno tendría que apretarse el cinturón. No se trata de recortar personal que sobrevive con salarios que van desde los 5 mil hasta los 20 mil pesos mensuales, sino de reducir esos sueldos faraónicos, que, los mismos funcionarios de otros países, demuestran que son innecesarios para realizar un buen trabajo en la administración pública.
Germán Ibarra, Jalisco

buzoneditorial.df@milenio.com
Los textos no deben exceder los mil caracteres: Si el autor omite nombre, dirección y teléfono no serán publicados.