Palabra de lector

La tauromaquia no es deporte

El domingo anterior 42 mil personas, entre ellos políticos de diversos partidos, se dieron cita en la plaza de toros México. Después de la corrida, algunos de esos políticos espectadores y no pocos diarios deportivos decían que había sido una gala espectacular de ese "deporte" la que se había brindado. ¿Quién dijo que la tauromaquia es un deporte? Según el Diccionario de la Real Academia Española, deporte es la "actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas". En muchos de estos conceptos ofrecidos por la definición del DRAE se escudan los taurómacos para justificar la violencia de la tauromaquia detrás de la palabra "deporte".

La palabra clave de la definición de deporte es "competición" ("competencia o rivalidad de quienes se disputan una misma cosa", dice el DRAE). Cuando el torero se enfrenta al toro, hay que decir que no están en la misma realidad, no "disputan una misma cosa". El toro busca salvar su vida, mientras que el torero busca quitársela, por demás injusto. Disputar una misma cosa sería que el torero se encontrara en una posición de matar o morir cuando entra a ruedo, objetivo imposible puesto que siempre hay personas que custodian la integridad del torero y al toro poco le interesaría quitarle la vida a otro ser vivo. Tampoco se puede dejar de lado que el ser humano enfrenta al toro con armamento ajeno al que le ha concedido la naturaleza.

No hay razón para definir como deporte la tauromaquia. Eran más deportivas las luchas entre gladiadores en la antigua Roma y aún así fueron prohibidas por su violencia. Sin embargo, detrás del escudo del deporte, todos los que fomentan "la fiesta brava" seguirán creyendo que no es violento matar a un ser vivo con sistema nervioso, igual al de un ser humano.

Gilberto Santos, Edomex

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Pide debate en igualdad de condiciones sobre cannabis

Uno de los fines de un debate es convencer a un grupo de personas de que las ideas propias tienen más peso que las del rival. Por eso no se pude hablar de un debate imparcial, pero sí de uno en igualdad de condiciones. Esto viene al tema a raíz del debate sobre la legalización de la mariguana en México. Entre algunos funcionarios y en los titulares de los diarios se escuchan y leen declaraciones de que no están a favor de la legalización. Para reforzar su opinión, engrosan las cifras tachando de drogadictos a quienes ha fumado mota uno o dos veces al año. También llegan a decir que el cannabis afecta el cerebro, entre otras cosas. Lo a decir es que la mariguana no es la única que daña las neuronas; también lo hacen no dormir bien, beber alcohol o sufrir un fuerte golpe. O sea que hay daño en la cabeza de una persona cuando se queda despierta estudiando, cuando sale a tomar una bebida espirituoso (de esas que se venden legalmente) con los amigos o cuando se practican deportes como el boxeo, artes marciales mixtas o futbol americano. Es así de sencillo. De hecho, algunas de estas prácticas son más peligrosas que llevarse un churrito de vez en cuando a la boca.

No hay problema en dar voz a quienes están contra la legalización, pero los medios de comunicación también tendrían que dar luz a la información que desmiente todas esas informaciones, porque no se ve en igualdad de condiciones.

Marcos Roldán, Ciudad de México

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