Palabra de lector

Afirma que PVEM es  “la furcia de la política”

¿Cuál es la diferencia entre una prostituta y el Partido Verde Ecologista de México? La pregunta pareciera fuera de lugar, ilógica y hasta incoherente, pero no lo es. El cuestionamiento tiene una respuesta, en la que el partido político sale muy mal parado. Una mujer de la vida galante, como suele decírseles de manera eufemística, cobra por sus servicios.; el PVEM también lo hace. Si bien la primera ofrece sexo a cambio de dinero, el segundo ofrece votos a cambio de muchísimo dinero. Y hasta aquí no hay ningún problema con el trabajo de la prostituta, pues ella utiliza su cuerpo para obtener ingresos y garantizar su subsistencia, pero no sucede lo mismo con el PVEM. Los ingresos de la mujer vendrán del bolsillo de un particular, pero los recursos que la prostituta verde (PVEM) obtiene se generan a través de los impuestos de todo un país. Y así es como pasas las elecciones y nuestra prostituta política viene de acostarse con un partido y con otro cada tres años o cada que le convenga más para mantener su registro y seguir llenando su cartera particular con el dinero de todos los ciudadanos. La empresa de Jorge González Torres, ex priista, debe perder el registro. Hasta ahora ya hay más de 140 mil firmas pidiéndolo.

Oliver Mata, Zacatecas

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Denuncia mal uso de las iPad en las escuelas primarias

Una de las medallitas que el gobierno federal se cuelga constantemente es la modernización de la educación. Ahora, miles de niños que cursan la primaria disponen de un iPad personal para mejorar la educación, según las autoridades. Lo cierto es que lo teórico es una cosa y lo práctico otra. La semana pasada, debido a mi empleo, me vi en la necesidad de visitar varias escuelas de educación primaria y me llevé la gran sorpresa de que en por lo menos tres de ellas, mientras el profesor permanece en su escritorio impartiendo la clase, los educandos miran en sus tabletas peleas callejeras u otro tipo de videos en la red social YouTube. Seguramente no se trataba de casos aislados. Seguramente es un una situación generalizada en el país. Bien dicen por ahí que del dicho al hecho hay un gran trecho. No es malo que el gobierno federal modernice, pero alguien aclárele que la tecnología no mejora la educación. Se requiere de otras cosas, como un buen método pedagógico, reducir el número de alumnos por cada profesor, etcétera.

Paolo Cortés, Distrito Federal

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Dice que entre joven esclavizada y  caso San Quintín hay similitudes

El caso de Ana Laura, la joven de 22 años que durante un par de años fue sometida a trabajos forzados y a los golpes de una familia, causó revuelo en redes sociales. Con justa razón se ganó el epíteto de “esclavitud moderna”. Sin embargo, habría que apuntar que este caso no es el único que se puede considerar como esclavitud moderna, pues los jornaleros de San Quintín, Baja California, padecen un problema similar y es aún más alarmante que bajo el argumento de la legalidad y libertad empresarial no se le llame al caso como lo que es: esclavitud. Jornadas laborales de más de 10 horas, sueldos de 150 pesos diarios o menos, falta de seguro social, etcétera, son suficientes para llamarlo esclavitud moderna.

Juan Raya, Distrito Federal