Palabra de lector

La explotación laboral no solo se halla en el campo, indica

Muy sonado en todos los diarios de circulación nacional fue el caso de los jornaleros explotados de San Quintín, Baja California, quienes ganaban un salario de 100 pesos diarios por realizar labores en el campo. Las jornadas de trabajo eran superiores a las 10 horas y no se les pagaba horas extra. Entre las personas incluso había jóvenes menores de edad. Muchos jornaleros fueron despedidos por intentar luchar por sus derechos. Si bien es innegable que todo este contexto demuestra que la explotación aún es vigente en nuestros días, no tenemos que voltear hasta los confines de nuestro país para hallar las marcas de la explotación. En la ciudad existen muchas empresas que contratan a jóvenes recién salidos de sus licenciaturas y que les ofrecen sueldos precarios (mil 500 pesos a la quincena, o incluso menos) por jornadas laborales que superan las 10 horas. A pesar de ello, las dependencias gubernamentales no hacen nada para regular esta situación, debido a que permiten el argumento falaz de que no solo se les paga a los jóvenes con dinero, sino con oportunidad de demostrar sus cualidades laborales..

Ana Robles, Edomex

 

Dice que es el gobierno el que debe apretarse el cinturón ahora

Durante muchos años se ha criticado a la burocracia mexicana por los altos sueldos que percibe. Hoy México atraviesa por un periodo, que según el secretario de Hacienda no será corto, de vacas flacas. Como medida para afrontar este panorama, el gobierno anunció que a partir de 2016 recurrirá al presupuesto base cero, lo que significa que se reestructurará todo el presupuesto para verificar que no haya fugas en programas o por sueldos o por cualquier otra situación. Desafortunadamente, según cifras de los diarios financieros, el gobierno tiene comprometidos 75 de cada 100 pesos recaudados. Esto quiere decir que el gobierno solo tendrá posibilidad de maniobrar con 25 por ciento del presupuesto. Sería injusto que el gobierno recargue esta losa sobre los ciudadanos, al recaudar más. Lo que le corresponde es que los funcionarios se aprieten el cinturón, reduciendo sus sueldos.

José Bustamante, Guanajuato

 

Colima, reflejo de la realidad mexicana, afirma

En México le bastan seis años a un estado del país para tirar el premio del menos corrupto y colgarse la medalla como el más corrupto. Se trata de Colima, que con su gobernador Mario Anguiano Moreno, ha demostrado que en la realidad mexicana impera la corrupción. Si bien este es el caso que ahora ocupa las planas de la prensa mexicana, en México existen muchísimo que podrían ejemplificar que este no es un caso aislado. Uno de los problemas de México es que cuando entrega el presupuesto a los estados, ya no se sabe qué es del dinero. Ahí hay un punto en el que el gobierno debe trabajar fuertemente.

Alejandra Martínez, Distrito Federal