Palabra de lector

Absurdo, que EU lucre con mariguana y México no
Ya es por demás sabido, pero vale la pena recalcarlo. Mientras México sigue poniendo muertos en la lucha contra las drogas, Estados Unidos comienza a colocar el negocio. Hace unos días se dio a conocer que un grupo de monjas cultiva la mariguana en California para exportarla al mundo. Ahora solo esperan que el uso recreativo se legalice en el estado y después en el país para incrementar las ganancias de su negocio.

México ha dicho que en caso de legalizar el uso medicinal y recreativo de la mariguana, no la produciría aquí, porque aún no se cuenta con las condiciones, pues la distribución, siembra, producción y comercialización seguirían prohibidas en el país. Eso indica que se importaría la droga (al parecer se les olvida que aquí tenemos grandes productores, aunque en este momento estén en la ilegalidad). ¿A quién se le compraría? Algo huele a que Estados Unidos (el que impuso a México la lucha contra las drogas) sería un excelente proveedor.

Es absurdo (por las mil explicaciones que se quieran dar: el conservadurismo mexicano, la falta de condiciones, la moral de legalizar las drogas, etcétera) que el Estado no legalice el uso recreativo y medicinal de la mariguana, sin restricción alguna. Solo basta voltear a ver lo que pasa en otros lugares del mundo para darse cuenta de lo ridículo que se ve el Estado diciendo no.
Gisela Guevara, Ciudad de México

Linchamiento en Teotihuacán devela desconfianza en la ley
En el municipio de Teotihuacán, pobladores lincharon a dos personas, porque sospechaban que eran secuestradores. Según ellos, habían sustraído a un joven que después fue encontrado en buen estado. La persona dijo que, efectivamente, había sido secuestrada, pero después de un rato la persona que la cuidaba la dejó en libertad a unos 30 kilómetros del lugar donde se le retenía. Algunos de los acusados de linchamiento fueron detenidos, pero ya están en libertad por falta de pruebas suficientes.

Leyendo lo acaecido, este incidente tiene todas las características de esos hechos violentos que pasan en México y no quedan impunes. Desde hace muchos años, la justicia por propia mano se aplica en muchas comunidades. Sin embargo, recientemente ha sucedido en lugares no tan desaparecidos del mapa. ¿Por qué? Lo primero, es obvio, es porque las personas desconfían de la aplicación de la ley. Están seguras de que si acuden a las autoridades, le darán vueltas a su caso y no resolverán nada.

Lo más importante es recalcar que estos focos rojos, precisamente por una creciente desconfianza, se multiplican y mientras las autoridades no cambien la percepción de impunidad que llevan en la frente, existe la posibilidad de que hechos como estos se repitan.
Javier Aldama, Edomex

Difícil, detener el machismo mexicano con un silbato
La cruzada contra el acoso femenino en la Ciudad de México ha llegado al punto de entregar silbatos a las mujeres para que cuando sean acosadas silben y algún policía acuda en su ayuda. A muchos, les pareció burda la medida. Y es que, en efecto, lo es. Sin embargo, hasta este grado se ha llegado para intentar repelar el acoso, que (sin justificarlo) se muestra casi como una huella ancestral. Se ve difícil que un simple pito acabe con el machismo que impera en el país.
París Mathus, Ciudad de México

buzoneditorial.df@milenio.com
Los textos no deben exceder los mil caracteres: Si el autor omite nombre, dirección y teléfono no serán publicados.