Nada Personal

Ya velan armas para el 2015

Falta mucho para el inicio de las campañas electorales para los comicios legislativos federales del 2015, pero por el tono de la confrontación entre el PRI y el gobierno panista de coalición, la contienda es y será intensa.

El modelo de la embestida priistas es bastante conocido porque se trata de la misma estrategia de la secretaria General del CEN del PRI, Ivonne Ortega Pacheco.

Ana Isabel Allende Cano a Pablo Fernández del Campo, al frente de la dirigencia estatal, para el caso da lo mismo, en la medida que son el medio para el mismo fin: la guerra de baja y alta intensidad contra el morenovallismo y los partidos coaligados en su entorno.

El nuevo agregado en esta batalla irracional, sin propuesta ni nivel político o ideológico, es el retorno del grupo marinista quien ha tomando las riendas de la guerra sucia y los golpes bajos.

Regresan a la carga los expertos en la materia: Mario Marín, Valentín Meneses, Adolfo Karam, Javier Sánchez Galicia y Alfredo Arango, entre otros ex funcionarios del gobierno estatal.

De mecha corta, el gobierno sobre reaccionó al comunicado de prensa que bajo el nombre y apellido de la dirigente “mujer de paja” diseñado por el CEN respecto al caso Chalchihuapan, y que tuvo como respuesta el reclamo a lo ocurrido en Tlatlaya, Estado de México.

Enganchado con la provocación, el grupo político en el gobierno desempolvó los expedientes de presuntas anomalías durante el sexenio de Marín, mismos que durante estos años le han hecho lo que el viento a Juárez.

Espantar con el petate del muerto después de cuatro años, con cuentas públicas aprobadas y sin ninguna acción administrativa y penal contra quién presumiblemente le causó daño patrimonial al estado, a estas alturas del partido corre el riesgo de perder credibilidad.

Sin querer queriendo, al presentar los presuntos desvíos de recursos en la Secretaría de Desarrollo Social, aunque no fue mencionado, pasan a raspar al Subsecretario de la Sedesol federal, Juan Carlos Lastiri Quirós, con daño colateral.

El funcionario federal fue subsecretario y titular de la Sedeso estatal de esa época, lo que presuntamente le impediría en 2012 obtener la nominación al Senado y cederle el lugar a Lucero Saldaña.

Así las cosas, debemos prepararnos para atestiguar una nueva etapa de la guerra sucia, igual o más intensa de la emprendida por el marinismo en las elecciones a gobernador en 2010.

pablo.ruiz@milenio.com