Nada Personal

El valor del voto nulo

En redes sociales y medios electrónicos de comunicación como la radio se ha intensificado la polémica respecto a la diferencia entre abstenerse de votar y la de acudir a sufragar anulando la boleta.

En un grupo de whatsapp que comparto con familiares y amigos enviaron el siguiente texto que me parece relevante para compartir porque es de interés público:

Esta información no es muy conocida y obviamente no conviene a los partidos políticos que se conozca, ya que el abstencionismo es su mayor fuente de recursos (financieros).

Abstención es avalar; es decirles que estás conforme con quien resulte ganador, que no te importa quién gane.

En cambio.... anular es presionar exigiendo un cambio ¿por qué?

20 % de los votos nulos hacen nula la casilla.

20 % de las casillas nulas hacen nulo el distrito.

20 % de los distritos nulos, hacen nula la elección.

Los partidos necesitan un mínimo de votos a su favor, para conservar el registro ante el INE y con el registro... mucho dinero:

Votos recibidos por ese partido... en proporción con los votos en las urnas los votos en las urnas son todos los votos ejercidos + los votos nulos.

El 2% es el mínimo necesario para obtener y/o conservar el registro ante el INE.

Por lo tanto, si aumentamos el universo de votos contenidos en la urna, el porcentaje a favor de ese partido disminuirá.

Así que si no estamos de acuerdo con ninguna de las propuestas o candidatos, tenemos la opción de anular el voto, para que sus partidos pierdan el registro, en lugar de abstenernos.

Anulemos el voto, ¿cómo? ... escribiendo voto nulo abarcando toda la papeleta.

Si consideramos que se estima un 70% de abstencionismo, cambiemos la historia y en lugar de 70% de abstencionismo, seamos 70% de votos nulos.

El voto nulo no elige a nadie, pero cuenta y cuenta mucho porque baja el porcentaje de participación económica de cada partido ante el INE.

Así que en esta elección si tú quieres no ir a la casilla a votar, por flojera o cualquier otra razón, piensa: ¿qué será mejor?

Decirles: “Estoy conforme con quien resulte el ganador y no me importa quién sea.”

O decir: “¡No! .....ninguno de los candidatos impuestos por los partidos, me gusta, ninguno me satisface, les voy a bajar la participación económica que reciben o a quitarte el registro.

Dejemos de votar por el “menos peor”, merecemos calidad, eficiencia, honestidad, es nuestro futuro político, social y económico.

pablo.ruiz@milenio.com