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Tarifas y sobornos del “huachicol”

La economía de la parte oriente del estado que corresponde al corredor de la red subterránea de los ductos de Petróleos Mexicanos, se ha “petrolizado” por el mercado negro del “huachicol”.

Ser huachicoleros para la extracción, traslado y venta de gasolinas robadas en tomas clandestinas se ha consolidado como un negocio ilegal.

Cuando el gobernador se refirió a los adolescentes o menores de edad que sirven de “halcones” de los huachicoleros por el pago de hasta 12 mil pesos, puso el dedo en la llaga respecto a los millones de pesos que se mueven en torno a esta actividad ilícita, pero hay más.

De acuerdo con testimonios que he recogido de personas de los municipios de esa región, un “halcón” gana 5 mil pesos a la semana, es la tarifa que paga la delincuencia en los municipios mayormente involucrados en el robo de combustible a ductos de Pemex.

Hay quienes también en la zona desempeñan otras actividades como “sicarios” de las bandas delictivas que lideran el jugoso negocio, se trata de “pistoleros” con un sueldo semanal de 15 mil pesos.

La corrupción ha llegado hasta las corporaciones policiacas con diversos pagos a los elementos de tropa con dos mil a tres mil a la semana para hacer caso omiso de las denuncias ciudadanas o el traslado y venta de combustible.

Solo un par de presidentes municipales han depurado a las policías preventivas porque se detectaron pagos ilegales, varios de ellos dejaron las filas de la Policía Municipal para engrosar a la de los delincuentes.

La cuota más alta que otorgan las bandas delincuenciales corresponde al pago de cuotas a presidentes municipales, con un piso de pago de 200 mil pesos diarios y un millón de pesos a la semana.

Los líderes de la delincuencia llegan a los despachos de los alcaldes y les colocan sobre los escritorios diversas sumas de dinero para “negociar” la protección de la autoridad, lamentablemente son varios los alcaldes que han aceptado los sobornos.

El reguero del dinero ligado a los huachicoleros corresponde al mercado negro de la venta de gasolinas con miles de puntos de comercialización, fenómeno que se ha convertido en una actividad “económica” más rentable que las labores agrícolas, de comercio u oficios varios.

pablo.ruiz@milenio.com