Nada Personal

Poco promisorio el 2017

Con un nuevo incremento a los precios de las gasolinas, lo que incrementará el índice inflacionario, cerrará el 2016 que se ha convertido en la antesala de lo que se prevé un tormentoso año económico 2017.

El pasado 30 de noviembre Caminos y Puentes Federales (Capufe) aplicó un incremento a las tarifas en las casetas de cobro en las carreteras de cuota.

Los bancos hicieron lo propio al inicio de la semana que concluye con las nuevas tasas de interés, afectando principalmente los créditos hipotecarios, automotrices y el dinero plástico.

A esta cascada de incrementos a los precios de productos y servicio se unen los empresarios de la industria panificadora con incremento de 50 centavos al pan de sal, producto de mayor consumo popular de la canasta básica de las familias.

Pese al optimismo del Banco de México y Banco Mundial respecto al crecimiento económico en el próximo año, superior al 2%, la economía se empieza a mostrar errática a consecuencia de la presión del entorno mundial.

Hoy psicológicamente la mayor presión para la economía mexicana es la evolución en la toma de las decisiones proteccionistas del presidente electo de Estados Unidos, con un antimexicanismo en perjuicio de los paisanos radicados en el vecino país del norte.

El daño directo para la economía del país es el activismo del republicano para impedir la apertura de nuevas empresas, la expansión de inversiones estadounidenses en México y la reversión del Tratado de Libre Comercio con Norteamérica.

Los sobresaltos en la economía se han reflejado en el cierre del año con las finanzas públicas, y con mayor gravedad en la proyección del presupuesto de egresos de la federación, los estados y los municipios, marcados por la austeridad.

Se viven ya tiempos difíciles para la economía, y la turbulencia por el entorno mundial hará más complicado un año venidero donde todos los actores productivos de la economía están tomando todas las providencias.

pablo.ruiz@milenio.com