Nada Personal

Los primeros daños de las pre campañas

Concluyen las pre campañas de los aspirantes a la candidatura a gobernador de los dos principales partidos políticos, el bipartidismo liderando alianza con satélites, y viene el periodo de "silencio" antes de los 60 días de campaña intensa, para concluir el 5 de junio con la votación.

Para partidos como el gobernante Acción Nacional habrá ajustes a la estrategia, con el resultado preliminar de 4-0 a su favor en el ensayo de campaña: la irrupción de Lydia Cacho contra Mario Marín, el balconeo a Blanca por usar helicóptero, la "caída" de Ricardo Urzúa y la "salida" de Alejandro Armenta.

Para el Revolucionario Institucional, el mes de "silencio" debería ser para la candidata un verdadero tanque de oxígeno para levantar el tiradero.

Resulta inexplicable para un partido político tan longevo como el PRI que cometa tantos yerros en el arranque de una campaña electoral, tantos son los errores que lo único que generan es el "sospechosismo".

Cómo que una priista militante con tantas virtudes que le atribuyen acepte ser nominada como candidata a la gubernatura y no cuente con el mínimo equipo de campaña, es decir, sin estrategia ni plan de acción.

Se supone que con la dirigencia nacional de su partido que la convenció debió imponer mínimas condiciones como designar a los nuevos dirigentes estatales del PRI, al coordinador de campaña y al equipo principal.

Con los errores cometidos en el PRI desde el arranque de la pre campaña pareciera existen manos que mecen la cuna, interesados en lanzar al abismo a Blanca Alcalá Ruiz.

Si el discurso incluyente y de unidad priista se lo impusieron a Alcalá junto con la presencia del impresentable ex gobernador Mario Marín Torres, pues habla mal de la senadora con licencia porque se dejó mangonear.

Si la pre candidata sufre del síndrome de "Estocolmo" porque como alcaldesa poblana estuvo secuestrada y acosada por el marinismo, solo a ese reflejo se puede atribuir el haber aceptado sin condiciones la presencia abierta de Marín como su padrino.

Por qué asumirse como una candidata como los ciudadanos a pie, criticando al gobernador panista, y precipitarse al usar una aeronave. Ella lo decidió así o le pusieron un cuatro, con todo y videograbación. Son preguntas de café.

Por qué tenían que ser Ricardo Urzúa el relevo de Isabel Allende Cano en la presidencia del CDE del PRI, y Alejandro Armenta coordinador de campaña. Ella lo quizo. Otra pregunta.

Para la candidata del PRI deberá ser el mes de la "reflexión" más que de "silencio", y ya veremos si regresa en abril para ser la candidata porque lo quiere Blanca Alcalá, o si Marín le arregla la fachada.

pablo.ruiz@milenio.com