Nada Personal

El priismo poblano, sin rumbo ni liderazgo

En el Partido Revolucionario Institucional empiezan a levantar la voz los militantes que no están dispuestos a seguir con la inmovilidad y la parálisis.

Coinciden varios de ellos en la negativa del CEN priista de relevar del cargo a Pablo Fernández del Campo a quien le han prolongado el martirio de desempeñarse como delegado presidente.

Iván Galindo, por ejemplo, coordinador de los regidores del partido tricolor en el Cabildo de la ciudad de Puebla, lamenta la ausencia de una directriz y agenda integral de su partido.

Cada quien hace a favor del PRI lo que le dictan sus principios o compromisos, pero una línea política como tal no existe para los diferentes frentes donde tienen presencia como partido de oposición en el estado.

No existe un liderazgo que unifique a los cuadros de base, mandos medios, dirigentes, legisladores locales y federales, regidores, presidentes municipales y hasta los desdeñosos delegados federales. Hasta aquí la reflexión de regidor.

Qué existe detrás de este abandono del priismo poblano por parte del CEN, se pregunta más de un priista.

En este partido, que en la ciudad capital es la tercera fuerza política, reina el desánimo preelectoral porque de entrada dan por perdidos los distritos federales en la capital del estado y prevén de extienda a la zona metropolitana y el resto de la entidad.

Quienes sean los abanderados en los distritos electorales federales en la capital del estado serán de sacrificio, sin ninguna posibilidad de triunfo.

A estas fechas, me explicó un miembro del Revolucionario Institucional, en la ciudad capital el comité municipal no tiene dinero ni para pagar el servicio de la CFE, menos para la nómina y el viejo inmueble de 5 Oriente ya registra un avanzado deterioro.

En el estado no existe el PRI como partido articulado o cohesionado, está cooptado, y su base social prácticamente ha desaparecido porque han cambiado de color; huérfanos, encontraron un nuevo hogar donde los han acogido mejor.