Nada Personal

En 2015, piloto de coalición federal

Además de que el líder moral del PRD se quedará esperando sentado a la dimisión de Carlos Navarrete y el resto de Comité Ejecutivo Nacional, la cúpula perredista le sacará brillo al partido como “franquicia político-lectoral”.

En el caso hipotético de la renuncia al PRD del Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y ante la remota posibilidad le sigan René Bejarano Martínez y Marcelo Ebrar Casaubón (con lo que ello implica) los cuadros dirigentes del Nueva Izquierda estarían de plácemes.

En la entidad le dieron los primeros visos de sacarle lustre a la “franquicia” el consejero nacional del PRD y experto en estos menesteres partidistas: Luis Maldonado Venegas.

Titular de la Secretaría General del Gobierno del estado, Maldonado fue el primero en hacer pública la posibilidad y el deseo de establecer una alianza electoral en los comicios del 2015.

Le siguió en la postura el gobernador panista Rafael Moreno Valle, al pronunciarse a favor de una alianza electoral del PAN y PRD en los comicios legislativos en los 300 distritos electorales del país.

Con la presunta cancelación de una coalición del PRI con el Partido Nueva Alianza, y debido a la buena relación del dirigente nacional Luis Castro Obregón con Moreno Valle, podrían dar la sorpresa de una alianza de mayor envergadura.

De consumarse la alianza total o parcial del PRD y PAN en 2017, se estaría perfilando las coaliciones en las elecciones presidenciales del 2018:

PRI y PVEM ratificarían una vieja alianza que los tiene actualmente gobernando el país.

Superada la prueba del porcentaje para obtener su registro definitivo, el Movimiento Regeneración Nacional Morena, sería la cabeza de playa del bloque de izquierda, junto con Movimiento Ciudadano y el Partido de Trabajo.

Un modelo de exitoso de coalición en el estado de Puebla con Rafael Moreno Valle Rosas se estaría aplicando para las elecciones legislativas del 2015 y mejorarla en las presidenciales del 2018.

pablo.ruiz@milenio.com