Nada Personal

Margarita Zavala ¿heroína o villana?

El anuncio de Margarita Zavala de renunciar a la candidatura presidencial, más allá del daño causado a los creativos de los memes y a sus inventores en el círculo rojo, la que sale lastimada es la figura de candidato independiente.

Por ahora, salvo honrosas excepciones, en el país no existen las mejores condiciones para las candidaturas independientes porque se padece un sistema político monopolizado por la partidocracia.

La competencia entre los independientes y los partidos políticos es muy desigual, y si hay una mafia del poder, es la de los partidos políticos, incluido el partido Morena, el negocio político de reciente manufactura, propiedad de la familia López Obrador.

Si un punto porcentual de votantes en la elección presidencial equivale a 600 mil sufragios, 3% que reportaban las encuestas en la intención del voto a Margarita Zavala, es lo que valía la malograda opción presidencial independiente.

A diferencia de la opinión de algunas mujeres mexicanas, que se creían representadas con Margarita Zavala en la contienda presidencial, no solo discrepo sino que lo pongo en duda porque la postulación de la ex panista no era una candidatura de género.

Pero además de no ser candidata de género, es de dudosa calidad independiente su postulación, porque en realidad Zavala, su esposo y amigos, echaron mano de una figura jurídica para postularse, al no serlo como militante del PAN. ¿Independiente de quién?

La figura, candidatura y renuncia de Margarita Zavala, fue inflada de la "A" a la "Z", tan magnificada que al momento de no satisfacer las expectativas generadas por una falsa imagen, se vino abajo por una pésima participación en el primer debate presidencial, después vino la debacle.

Zopiloteada por propios y extraños, convertido el 3% de intención del voto en carroña electoral, ahora le hallan a Zavala virtudes, elevada al pedestal de "mártir" y "patriota" nacional.

Así es la política mexicana, por lo menos la consumida por el círculo rojo, magnifican la renuncia de una aspirante presidencial de 3% de intención del voto, convertida en heroína nacional, cuando en realidad le causó un grave daño a la figura de candidato independiente en México.

pablo.ruiz@milenio.com