Nada Personal

“La maleta”, el mote que causó sospecha

Jorge Estefan Chidiac esperó una disculpa de directivos de una empresa editorial, de ello dependía ampliar la demanda penal contra “otros implicados”.

Lo menos que esperaba el ex director de Bansefi era un mensaje de los aludidos directivos mediante una medida administrativa interna, pero tampoco ocurrió.

La denuncia penal por la presunta comisión del delito de extorsión tiene ya una tercera ampliación presentada el pasado viernes por sus abogados ante la Procuraduría General de la República, en la capital del país.

Por la envergadura del caso, las implicaciones, aportación de pruebas  y otros agravantes la acción de la justicia federal podría ser inmediata y obviaría otros procedimientos como notificaciones con la integración de una averiguación previa.

Antes de tomar la decisión de hacer pública la denuncia por extorsión y presentar la demanda penal, el primer personaje consultado fue el mismísimo presidente del CEN del PRI César Camacho Quiroz.

Correspondió al mexiquense dar el visto bueno porque la víctima del delito es un candidato del PRI a una diputación federal por el distrito electoral con cabecera en Izúcar de Matamoros.

Pero Jorge Estefan amplió las consultas a otros personajes públicos, políticos e institucionales del estado, principalmente en una “ventanilla” del gobierno del estado.

La respuesta de “luz verde” a la demanda penal y denuncia pública fue inmediata, no existió la menor duda ni consideración porque se trataba de la comisión de un delito grave.

A la misma “ventanilla” donde “tocó base” el priista, acudió días posteriores –estallado el escándalo- la persona señalada de cometer el ilícito, pero nadie le prestó atención.

Al final del “escándalo” la alusión a la “maleta” –es de risa- se trata del “mote” de un personaje ligado a figuras de la clase política nacional, y eso, dicen, lo pueden probar.

pablo.ruiz@milenio.com