Nada Personal

'Lavado' de dinero en obra de Audi

Malas prácticas laborales de firmas asiáticas en Puebla en la industria maquiladora, como ocurrió con la firma coreana Kukdong International de México, SA de Atlixco, motivó un boicot en universidades de Estados Unidos a productos de las marcas Nike y Reebok.

La fábrica coreana –hoy Mexmode- se había instalado a finales de la década de los noventa y la violación de derechos laborales y condiciones de trabajo denigrantes de mujeres –principalmente- y hombres jóvenes, hicieron crisis en el 2001.

La corrupción de las autoridades laborales del estado al permitir todo, de violaciones labores, de derechos humanos y de libre asociación, causó un severo daño a la imagen del estado en el extranjero porque aquí se ofrecían ventajas fiscales, pero también impunidad.

Hoy estaría ocurriendo algo similar en Puebla en la industria automotriz al ponerse al descubierto prácticas no solo de corrupción, sino delictivas, donde están involucradas empresas y proveedores en la construcción de la plana Audi.

Se revela hoy un escándalo de la armadora alemana porque empresas del transporte contratadas para construir la planta automotriz germana utilizó gasolinas robadas a las redes subterráneas de la petrolera mexicana Pemex.

Un líder sindical que se haya enriquecido al obtener la concesión del traslado de materiales de construcción para la planta automotriz en San José Chiapa no sería "novedoso", lo realmente noticioso es que se asoció a los delincuentes roba ductos de Pemex.

El asunto es más de escándalo porque el dirigente estatal de la CTM, el priista Leobardo Soto Martínez, es diputado local del Congreso del Estado, la máxima representación popular del estado.

Omitir que se utilizaban combustibles robados a Pemex para la flotilla de cientos de camiones de carga con material de construcción para edificar la planta, sí que es una grave omisón.

Por supuesto que no es una responsabilidad de la firma alemana Audi el delito cometido, pero la omisión los hace cómplices de los actos de corrupción y de delitos en agravio de Pemex.

Desde el inicio de la edificación de la planta armadora Audi, cada centímetro construido era observado vía satélite desde Alemania por los directivos, pero la señal satelital no les permitió advertir del uso de la gasolina robada por delincuentes para la construcción de la plancha y planta.

Urge una investigación gubernamental a fondo y castigo a los responsables, de lo contrario se entenderían algunas casos de impunidad en el estado.

pablo.ruiz@milenio.com