Nada Personal

¿Quién incendió Victoria?… Fuenteovejuna, señor

Con los hechos violentos ocurridos en el municipio de Guadalupe Victoria, queda claro que ocultano mienten en torno a la realidad en la región de Ciudad Serdán.

Los reportes que ha recibido el Poder Ejecutivo en lasúltimas fechas no corresponden a la realidad, así se ha reflejado en fenómenospolíticos-electorales como en materia de seguridad pública.

Lo ocurrido en el municipio era previsible, y de ello debióser advertido en mandatario por su grupo político y funcionarios de lassecretarías General de Gobierno y Seguridad Pública.

En los municipios de la región, de las más pobres delestado, la tónica ha sido dejar pasar, dejar hacer a los gobernantesmunicipales que sólo han fomentado el desencanto y el odio.

En ese municipio existe una crisis de gobernabilidad desdehace muchos meses, pero prefirieron utilizar al alcalde priista Felipe CortésHernández para ganar la pasada contienda electoral a favor del PSI, contra elPRI-PVEM y el PAN.

Ese municipio había sido ya tocado por la delincuencia justoen el trienio que está por concluir, dejando una estela de robos, secuestros,crímenes y extorsiones, casos documentados en poder de la Procuraduría Generalde Justicia.

Es entendible la ineficiencia en la región como se hademostrado con el errático gobierno municipal del edil de Tlachichuca, JonathanCollantes Cabañas, que ya generó una crisis similar en 2012.

El fracaso en ese municipio se manifestó con toda nitidez enjulio pasado con el retorno del PRI; lo mismo ocurrió en la cabecera distritalcon Raúl Zárate y Laura Escobar.

De realizar detenciones la PGJE  lo menos que deben garantizar es un debidoproceso por que las denuncias de oídas de presuntos responsables de la quemadel palacio municipal y los inmuebles particulares podrían tener un sesgo devendetta política, hechos tan condenables como la actitud omisa de la autoridaden materia de seguridad pública para detener a los delincuentes.

La realidad de lo ocurrido sólo los remitirá a la obrateatral de Lope de Vega: «¿Quién mató al Comendador? / Fuenteovejuna, Señor /¿Quién es Fuenteovejuna? / Todo el pueblo, Señor».