Nada Personal

Una disculpa para la conciliación

Meses previos a su salida de la Secretaría de Seguridad Pública le pregunté a Facundo Rosas Rosas qué había ocurrido en el caso Chalchihuapan, y me referí entonces a las decisiones de mando y al comportamiento de los policías.

Era una charla informal y el entonces funcionario encargado de la seguridad pública solo alcanzó a admitir que se habían cometido errores, pero evitó profundizar con el asunto evidentemente delicado que había puesto al gobierno estatal en el banquillo de los acusados.

Uno de los pendientes entonces estaba relacionado con el cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, principalmente con la disculpa pública.

En la parte más álgida de la confrontación violenta entre pobladores y policías estatales, debido principalmente por la retención de varios policías uniformados severamente golpeados en la comunidad, fue necesaria la intervención de la jerarquía católica.

Una intensa mediación de la Iglesia católica evitó una segunda intervención para rescatar a los uniformados heridos privados de la libertad, el conflicto pudo haber escalado a otras dimensiones.

Un cúmulo de errores gubernamentales ahogaban políticamente la imagen del gobierno estatal que ya estaba maltrecho en el ámbito nacional con la reforma a la seguridad pública manipulada por los detractores del gobierno local como la "ley bala", un invento mediático de una ONG.

Pasó la crisis en el gobierno estatal y empezó la reparación de daños internos y externos, pero seguían pendientes cumplimientos como la disculpa pública.

Acudieron ayer servidores públicos de la Secretaría General de Gobierno a la comunidad de San Bernardino Chalchihuapan para cumplir la recomendación de la CNDH, lo hicieron a cabalidad.

Han corregido también pifias como las que dieron origen al pretexto utilizado por los grupos políticos como el de Roxana Luna y Héctor Bautista, que acechaban por venganza y encontraron el pretexto en el retiro del Registro Civil a las juntas auxiliares.

Si cumplida esta recomendación Roxana Luna Porquillo y Héctor Bautista le imponen a Agustín Basave el caso Chalchihuapan como bandera electoral, solo confirmarían la mezquindad de medrar con la desgracia de una familia por la muerte del niño José Luis Tehuatlie Tamayo.

pablo.ruiz@milenio.com