Nada Personal

¿Qué hay detrás de la “28”?

Millones de pesos están en juego en el negocio del comercio informal y de actividades ilícitas como el narcomenudeo y el mercado negro de armas en el mercado Hidalgo, el último reducto de la UPVA “28 de Octubre”.

Solo así puede entenderse la capacidad de violencia física de las células de grupos de choque de la agrupación de vendedores ambulantes liderada por Rubén Sarabia “Simitrio” y su séquito.

Lo  ocurrido ayer con los actos vandálicos contra los vendedores ambulantes disidentes de la “28 de Octubre” afiliados a la agrupación “Doroteo Arango”, confirma la existencia de grupos de choque donde abundan personas con antecedentes penales.

Con la agresión contra miembros de otra agrupación de vendedores se confirma el desenfreno de agresiones salvajes como le ocurrió a un turista procedente de Monterrey, Nuevo León, que justamente en el Mercado Hidalgo fue brutalmente agredido al defender su auto del robo de autopartes.

El grupo violento de la UPVA está dispuesto a todo porque la cúpula de líderes no renuncie al jugoso negocio millonario de la extorsión diaria a los afiliados, a quienes cobra piso por vender en la vía pública.

Pero más allá de los intereses de poder económico de los líderes de la “28 de Octubre”, el activismo de la agrupación de “Simitrio” se ha convertido en un tema de interés federal por la presunta existencia de la comisión  de delitos federales.

La presumible presencia de grupos ligados a la delincuencia organizada del pacífico que han penetrado las estructuras de la UPVA activó los “focos rojos” de  las áreas de seguridad de la Federación.

Lo que empezó en la década de los ochenta como un proyecto de reordenamiento del comercio informal del Centro Histórico a la periferia como mercados populares, en el gobierno del desparecido Jorge Murad, terminó por prostituirlo Rubén Sarabia.

El Mercado Hidalgo, un territorio de varias hectáreas cedidas por un acuerdo del gobierno municipal de esa época, se convirtió en el reducto de la agrupación que cambió las banderas sociales por el negocio extendido de actividades ilícitas que están bajo la sospecha de tener vínculos con grupos delincuenciales.

pablo.ruiz@milenio.com