Nada Personal

Y después de la Conago qué

A unas semanas de concluir su periodo como presidente de la Comisión Nacional de Gobernadores, el mandatario poblano Rafael Moreno Valle empezaría a dar señales más claras que apunten a su proyecto político al 2018.
De principio, a pesar de la prisa que tiene el priismo poblano y nacional por bajar a Moreno Valle de los foros nacionales como presidente de la Conago, no necesariamente así ocurrirá.
Dicho de otra manera, el posicionamiento nacional del gobernador no tiene retronó, y lejos de tenerlo alejado de los reflectores nacionales, su exhibición estará en ascenso.
Para priistas conocedores del tema sucesorio, apunta ya a Moreno Valle en el juego de la sucesión del propio Presidente Enrique Peña Nieto.
Aparece en la perspectiva presidencial la figura y el posicionamiento del mandatario poblano como la carta que mejor le gustaría jugara el Partido Acción Nacional en el 2018.
A esta fecha, a diferencia de senadores y diputados federales en funciones, y entre las figuras connotadas del panismo histórico moderno y tradicional, el titular del Ejecutivo local es la mejor opción.
Adquiere importancia para este proceso cómo se acomoden las piezas en la elección de la dirigencia nacional del PAN.
En este escenario transitaría a favor del proyecto presidencial sucesorio la eventual reelección de Gustavo Madero Muñoz como presidente del CEN del PAN.
Sería inconcebible un proyecto político del mandatario estatal en el 2018 sin antes pasar por la aduana de la elección de Madero en la Presidencia del CEN.
No será un asunto menor contener  en el ámbito nacional y en local la presión del panismo reunido en torno a las aspiraciones de Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero Arroyo y Juna Manuel Oliva.
De las elecciones intermedias federales en la entidad, es peca minuta desde la perspectiva de Peña Nieto y Moreno Valle.