Nada Personal

¿Quién da más?

Posterior a las controvertidas y complejas reformas estructurales, principalmente la energética, apareció la primera oferta pre electoral: incrementar $20 a los salarios mínimos vigentes.

La iniciativa proviene es de un vapuleado jefe de gobierno del Distrito Federal, el “izquierdista” Miguel Ángel Mancera, posterior a la severa caída de su popularidad por el Hoy no circula y las fallas en el Metro.

De pronto, pese a la lejana sucesión presidencial de 2018, el gobernante perredista “descubre” que los salarios han perdido el 70 por ciento de su poder adquisitivo.

Rebasado por la izquierda, el líder nacional del PAN Gustavo Madero Muñoz reaccionó y anunció una “consulta popular” entre la población para determinar la conveniencia de la demanda de aumento el salario mínimo.

Una de las viejas demandas de la vieja izquierda mexicana y de los sindicatos independientes ha sido la desaparición hasta de la propia Comisión Nacional de los Salarios Mínimos.

Mancera no aparece necesariamente como novedoso con la iniciativa, por fortuna no tiene facultades constitucionales, pero el primer referente de ese tipo de decretazos es Venezuela con Hugo Chávez y ahora con Nicolás Maduro.

Paternalistas como lo son los economistas de la izquierda light, se alejan de la capacidad de los sindicatos de industria y servicios en establecer mejores  condiciones salariales en los respectivos tabuladores.

Existe infinidad de sindicatos que tiene como referencia poco competitiva la fijación anual en porcentajes a los salarios mínimos por zonas económicas, porque con mucho las superan.

Se trata de una medida populista e inflacionaria,  lo  advierte el líder del organismo cúpula del sector privado agrupado en el Consejo Coordinador Empresarial,  Gerardo Gutiérrez Candiani.

Mancera también rebasó por la izquierda al populista nato: Andrés Manuel López Obrador, a quien ya se le acabaron las banderas.

¿Qué llegará primero al bolsillo de los mexicanos: los “beneficios” con las reformas estructurales de los tecnócratas, o los 20 pesotes al salario mínimo por “decretazo” izquierdista?

pablo.ruiz@milenio.com