Nada Personal

El chiquero de la granja

El ajuste de cuentas a una ex candidata presidencial, a un ex gobernador, al gobernador con licencia, un ex jefe de gobierno y un delegado de la CdMx, es el nuevo montaje para que la sociedad linche a los corruptos y se diluyan las penurias económicas venideras para el 2017.

En el PRI no quieren cargar con todas las culpas y terminar desprestigiado en el 2018 por culpa del veracruzano Javier Duarte de Ochoa, el gobernador con licencia a quien le atribuyen 35 mil millones de pesos como daño al erario.

En este contexto Enrique Ochoa Reza, el dirigente nacional del PRI, se curó en salud y a su partido maldiciendo las marranadas de Duarte, pero enderezó también acusaciones de falta de probidad contra el polémico Miguel Ángel Yunes Linares, el panista gobernador electo.

Le siguió en esta estrategia de llevarse al lodazal a sus potenciales contrincantes en la arena electoral y lanzaron un misil a la "impoluta" de Josefina Vázquez Mota, la ex candidata presidencial panista, con los 900 millones de pesos que recibió la fundación del gobierno federal.

Dinamitada la eventual candidatura de Vázquez Mota al gobierno del Estado de México, también se demuestra que priistas como Duarte no están solos en prácticas corruptas.

Ochoa Reza le recordó al PAN de Ricardo Anaya Cortés que también tienen a su "Duarte", más o peor corrupto que el veracruzano, que es el ex gobernador de Sonora Guillermo Padrés Elías.

En esta guerra de lodo le buscaron al ex gobernador de Guerrero perredista Ángel Aguirre Rivero, pero fue tan gris que sus privilegios los eclipsó la crisis de los 43 normalistas.

Descartado el guerrerense, el mejor candidato para entrar a la granja de los "marranos" era el ex jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, con cuentas pendientes por aclarar en la Línea 2 del Metro.

De aspirar a la candidatura presidencial en 2018, inicialmente con Movimiento Ciudadano, Ebrard se ha perfilado como un cuadro más en la estrategia de Morena con Andrés Manuel López Obrador, lo que lo hace más vulnerable para meterlo la "chiquero" con Duarte, Padrés y Vázquez.

El jefe de la Delegación Cuauhtémoc en la Ciudad de México, Ricardo Monreal Ávila, también dirigente de Morena, está incluido en la "granja" con los "cerdos, cochinos y marranos" porque los hallazgos del cobro de moches con sus funcionarios apuntan a él.

pablo.ruiz@milenio.com