Nada Personal

Una burla la “entrega-recepción”

¿Cuánto conocen los ciudadanos de los expedientes de la entrega-recepción en los 217 ayuntamientos? Evidentemente nada.

En la entrega-recepción fueron pocos los ayuntamientos que contaron con notarios púbicos para dar fe, pero no así del contenido de los expedientes.

Establece la ley que una vez iniciado el nuevo gobierno deberán pasar 90 días para reportar anomalías encontradas de su antecesor desde deudas de todo tipo, estado financiero, bienes muebles e inmuebles y armas de fuego de la Policía.

Solo por rumores los ciudadanos se enteran de saqueos a las alcaldías, principalmente muebles, equipos de cómputo, electrónicos y vehículos.

Los alcaldes entrantes empiezan de cero y atienden a una interminable fila de proveedores esperando el pago servicios y bienes.

Otros descubrieron saqueos de las finanzas, deudas con las bancas comercial y de desarrollo, pasivos fiscales, cuentas por pagar a constructoras y a empleados.

Eduardo Rivera, por ejemplo, al rendir su último informe aseguró –y presumió- que no se llevaría ni un lápiz al concluir la gestión. Y sí, no se llevó un lápiz fue más que eso. En la entrega-recepción hay faltantes de verdadera vergüenza.

Ex alcaldes como el aliancista Jonathan Collantes Cabañas, en el municipio de Tlachichuca, que se dio el lujo de recibir a una semana de dejar el cargo recursos por más de 600 mil pesos para un programa de “estufas ahorradoras” a las comunidades, sin entregar una sola.

Collantes dejó hecho un cochinero el estado contable y patrimonial en ese ayuntamiento, para orgullo de Gerardo islas Maldonado, líder estatal del Panal.

Herminia Jimarez Martínez, en Chilchotla, saqueó los bienes del gobierno municipal y le metió mano a la Tesorería municipal con toda impunidad y protección de sus aliados en el gobierno estatal, para distinción del PRI de Pablo Fernández.

Jimarez ha sido denunciada por pobladores en la ASF, ASE, en la Inspectora del Congreso local,  la PGR y la PGJE.

Raúl Zárate Mata, por ejemplo, ex edil de Chalchicomula de Sesma, de filiación perredista, escondió todo tipo de anomalías en su alianza con el abanderado del PRI.  Zárate y sus colaboradores se llevaron hasta las puertas de las oficinas del Palacio. 

Como estos hay muchísimo casos más que han gozado y gozan de la impunidad.

pablo.ruiz@milenio.com