Nada Personal

La “bala mágica” del policía de José Juan

Tres mentiras han resultado del incidente donde un jefe policiaco del ayuntamiento de San Pedro Cholula asesinó a un joven de 18 años: no era “grafitero”, tampoco existió “forcejeo” y por consiguiente no lo privó de la vida por “accidente”.

Al entregarse a la policía ministerial, el hasta ayer subdirector de Seguridad Pública del gobierno de José Juan Espinosa Torres, declaró que el joven se resistió al arresto y en el forcejeo su arma de cargo se accionó, lesionando al hoy difunto.

Ahora resulta que el arma de  carga del jefe policiaco contratado por Espinosa Torres utilizaba “balas mágicas” capaces de causar un daño letal en la nuca de la víctima al momento de presuntamente “forcejear”.

El testimonio de uno de los amigos de la víctima desmiente al presidente municipal que en conferencia de prensa el día de los hechos aseguró que se trataba de jóvenes “grafiteros”, que de entrada los criminalizó para justificar la acción de su jefe policiaco.

Si Espinosa Torres no es “ministerio público” por qué se apresuró a mentir en torno a la presunta existencia de un “grafiti”, mismo que ha desmentido el padre del joven asesinado, porque no existe ni el “grafiti” ni pintura en aerosol ni el “gis”, como lo afirmó el alcalde.

El presidente municipal de San Pedro Cholula se precipitó en sus declaraciones –sin corresponderle porque no es ministerio público- de la presunta mecánica de los hechos con el solo propósito de “encubrir” al jefe policiaco.

Los testimonios aportados por el hermano menor y el amigo del joven asesinado de 18 años deberán corroborarse en el resultado de las indagatorias porque el jefe policiaco asesinó al joven con un disparo directo, al estilo de los policías gringos.

Para salvar su pellejo, el munícipe convenció a su subordinado de entregarse a las autoridades ministeriales, con el ofrecimiento de “defenderlo” con el criminal argumento de que se trató de “un accidente” (sic).

Si los políticos son capaces de mentir y distorsionar los hechos; la pregunta es si el ministerio público de la PGJE se prestará a las maniobras del alcalde de Cholula para avalar la teoría de la “bala mágica” que privó de la vida a un muchacho de recién cumplidos 18 años por “un accidente” y por “grafitear”.

pablo.ruiz@milenio.com