Nada Personal

AMLO deja a los pobres y aboga por delincuentes

Ahora resulta que el eterno aspirante presidencial, Andrés Manuel López Obrador, no se equivoca.

Más fundamentalistas que militantes racionales, los seguidores del político tabasqueño rayan en el fanatismo político, casi religioso, para justificar los yerros de quien pretende ser el Presidente de México.

Aseguran los seguidores del líder del modelo político del ”viejo PRI”, que la “campaña” contra López Obrador por su propuesta de dar amnistía a los “narcos”, es una cortina de humo que oculta la aprobación de la Ley de Seguridad Interior.

AMLO sí se equivoca en sus acciones y declaraciones, como ocurrió con el plantón en avenida Reforma de la Ciudad de México, para exigir el “voto por voto” de las elecciones presidenciales de 2006.

López Obrador, al proponer la “amnistía” y el “perdón” a los líderes de los cárteles del narcotráfico, secuestradores, extorsionadores y huachicoleros, entre otros, olvida la tragedia que viven miles de familias que sufren el asesinato, el cobro de piso, plagios, asaltos…

Ignora, también, el señor López Obrador, las estadísticas respecto a las adicciones de drogas legales e ilegales, particularmente, estas últimas que han encontrado en niños y adolescentes el principal mercado de envenenamiento.

Cientos de miles de familias mexicanas sufren y se rompen por los problemas de drogadicción en los que caen niños,  jóvenes y adultos, víctimas de la criminalidad con la venta de todo tipo de drogas de los capos.

Utilizar la palabra “amnistía”, por parte de López Obrador, es de lo más desafortunado que ha declarado, y es comprensible para un político que busca, a costa de la muerte de miles mexicanos, un “acuerdo de paz” con los delincuentes, para no ser juzgados por jueces locales y federales para pagar por sus crímenes.

La ambición por el poder del líder nacional de Morena lo tiene extraviado y pierde el “foco” en temas sociales reales como el rezago social que genera pobreza.

AMLO ya no aboga por los pobres de México, ahora lo hace por los capos y sicarios de las bandas de la delincuencia organizada, un acto de traición a la “patria” para arrodillar al Estado a merced de los asesinos y los verdugos de cientos de miles de familias.

pablo.ruiz@milenio.com