Nada Personal

Un alcalde en desgracia

José Juan Espinosa Torres es un político en desgracia, a pesar del respaldo mediático de los incondicionales del marinismo donde se refugió el alcalde de San Pedro Cholula.

El asesinato del joven Ricardo Cadena Becerra en manos de un mando policiaco que él contrató, es reflejo del nivel de corrupción e impunidad en el ayuntamiento gobernado por un edil del Movimiento Ciudadano.

Que un par de diputados pida la comparecencia del alcalde sampetrino no tendría ningún inconveniente para un presidente municipal que entrega buenos resultados y nada oculta.

El caso de Espinosa Torres es diferente porque prefirió una defensa mediática con sus incondicionales, antes de afrontar su propia responsabilidad.

Dejar el estado de indefensión a una familia agraviada como ocurrió con los deudos del joven baleado por el corrupto jefe policiaco, es un acto de cobardía del munícipe cholulteca.

Seguramente tendrá argumentos para su defensa legal ante una petición en torno a un juicio de procedencia en su contra, pero deberá hacerlo ante las instancias legales.

En el momento que el mando policial accionó el arma de cargo a la nuca del adolescente Ricardo Cadena, esa misma madrugada del 3 de mayo dio muerte a la carrera política de José Juan Espinosa Torres.

Al estar al frente del ayuntamiento, el alcalde tiene facultades junto con su cabildo para nombrar a los mandos policiacos, en una  votación donde el presidente municipal lleva mano porque es el equipo de jefes policiacos que él eligió y sólo formalizó en la sesión de cabildo.

Es deshonesto  por parte del José Juan lavarse las manos al afirmar que fue el Cabildo quien designó a los funcionarios de seguridad pública.

El edil de Movimiento Ciudadano deberá entender que el asesinato cometido por su empleado en Seguridad Pública no se reduce a la impunidad aldeana de Cholula ni a las presiones de quienes tiene en monopolio del Ministerio Público.

El homicidio de Ricardo Cadena ha trascendido al ámbito nacional e internacional y daña la imagen del estado.

Un alcalde inepto con jefes policiacos asesinos lo único que generan es desprestigio y por ninguna razón pueden quedar impunes las actuaciones del Director de la Policía, el secretario de Seguridad Pública –si existiera- y del presidente municipal.

pablo.ruiz@milenio.com