Nada Personal

Se acabaron a la gallina

Una mujer clasemediera se empeñaba en continuar aprendiendo las primeras notas musicales en sus clases de piano, pero al retomar las sesiones al iniciar el año, el maestro le notificó del incremento a los honorarios, argumentando el aumento a los precios por el "gasolinazo".

Y es que con el argumento del "gasolinazo" se han ocurrido incrementos en cascada, una golpe directo al estomago y a los bolsillos de las familias porque se encarecen los productos de consumo básico.

Los economistas advirtieron desde el primer anuncio de las alzas a los precios de combustible que la medida era inflacionaria y arrastraría al resto de productos, bienes y servicios.

El gobierno federal admitió era una medida indeseable pero necesaria para "favorecer" la economía de las familias, al tiempo que garantizaba no habría aumentos a los precios de los productos de la llamada canasta básica, que incluye el transporte de pasajeros.

Contrario al contenido del pacto económico bajo el nombre del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, los alcances podrían estar más orientados a la macro economía que a la economía doméstica.

Independientemente de los paliativos que con mucha imaginación promueven gobiernos como apalancar con líneas de crédito de la banca de desarrollo la renovación de la flotilla del transporte urbano, más ecológico, etcétera, pero eso no impide el efecto inflacionario.

Las amas de casa ven con asombro y angustia como los precios están re etiquetados en las estanterías de las tiendas de auto servicio, en los mercados populares, las tortillerías de la esquina y de las frutas, todo.

Lo mismo ocurre con otro tipo de actividades comerciales, con el argumento del "gasolinazo" y el incremento del precio del dólar, con más razón si se trata de bienes, productos y servicios importados.

Las pequeñas, medianas y grandes empresas han hecho sus ajustes en los costos de producción y los relacionados con el producto final.

Esta crisis económica cíclica es tan recurrente en el país que basta con escuchar la letra de las canciones del desaparecido Chava Flores, así como escuchar a los abuelos y padres en los "recuerdos" de los finales de sexenio, de José López Portillo (+) hasta el presente.

pablo.ruiz@milenio.com