Nada Personal

Violencia contra mujeres jóvenes

En el distrito judicial de Ciudad Serdán ocurrió el tercer homicidio contra jóvenes, una cuarta víctima lo fue por asalto y privación de la libertad; otra más,  por abuso sexual.

Ineficiente como siempre el ministerio público, corroído por la corrupción, no han esclarecido a cabalidad de los hechos.

El primero de los casos se trató del hallazgo de un cuerpo sin vida de una jovencita en un terreno baldío cercano al Instituto Tecnológico Superior de Ciudad Serdán, en Chalchicomula de Sesma.

Reportaron los servicios médicos forenses golpes en diversas partes del cuerpo y el uso de un arma blanca, con la huella de una violencia con saña.

En noviembre en la comunidad de Cuautlancingo, fue encontrado por lugareños el cuerpo semienterrado de un joven de aproximadamente 18 años, quien aparentemente fue ultimado con disparos de arma de fuego en la cabeza.

De acuerdo al reporte de las autoridades ministeriales, gracias a una colaboración de las procuradurías generales de Justicia de los estados de Veracruz y Puebla, se determinó el móvil y se capturó a los asesinos, que realizaron el acto por venganza entre grupos delictivos en Orizaba.

Chalchicomula de Sesma y los municipios de Esperanza y San Antonio Atzitzintla se han convertido en las últimas fechas en “tiraderos” de cadáveres de los delincuentes.

Operan en la zona, con toda impunidad, bandas de delincuentes que transitan sin ningún problema con retenes “mixtos” en las carreteras interestatales de esa zona.

Chalchicomula de Sesma como cabecera municipal y distrital de Ciudad Serdán, cuenta con pocas opciones para que los jóvenes de otros municipios acudan a realizar sus estudios de educación superior, como ocurre con el Instituto Tecnológico Superior.

Del Tecnológico, una joven estudiante partió para trasladarse al municipio de Tlachichuca, de donde es originaria, en el trayecto fue retenida por unos individuos a bordo de un vehículo para privarla de la libertad y atacarla sexualmente.

Otra joven mujer de ese municipio, también al salir de Chalchicomula de Sesma, fue “levantada” para ser víctima de robo y “tocamientos”; sus secuestradores la abandonaron en el municipio de Aljojuca, sin sus pertenencias y completamente desnuda.

El último caso, éste de homicidio, ocurrió la semana pasada en perjuicio también de una jovencita, originaria de la comunidad de Portes Gil,  del municipio de San Nicolás Buenos Aires, a quien asesinaron y abandonaron en la parte boscosa de Tlachichuca. No hay coincidencias, ¿O sí?

pablo.ruiz@milenio.com