Nada Personal

A Verónica Mastretta le tienen miedo


Verónica Mastretta Guzmán, regidora y defensora del medio ambiente, es colaboradora de Milenio Puebla desde hace más de seis años.

La conocí cuando junto con Sergio dirigían la empresa radiofónica, hoy propiedad del Grupo Imagen de Olegario Vázquez Raña.

Le seguí los pasos en Puebla Verde, incluido el episodio del encontronazo con el góber precioso por al comodato del Jardín del Arte, hasta seguir de cerca su trabajo en al Cabildo poblano.

Por su actividad como ambientalista, Mastretta ha sido objeto de ataques velados y abiertos de influyentes “empresarios”  y “políticos” depredadores del medio ambiente.

Nuevamente es víctima de ataques cobardes por quienes se ocultan en el anonimato para lanzar mensajes con sicarios gacetilleros.

La presunta “carta” está llena de infundios del  tamaño del miedo de los que la patrocinan y bajo cuya luz quiero entender el porqué de ese libelo tan virulento hacia mí, me comenta Verónica en una misiva privada, pero consideró relevante su contenido para compartirla.

Me explica: “antes de ser regidora he estado dedicada a mi familia y al trabajo voluntario en el Patronato Puebla Verde, un patronato a favor del medio ambiente que este año cumple 27 años de labor. Se dice fácil pero ya es  casi la edad del menor de mis hijos.”

He trabajado en los negocios de mi familia desde los 25 años y un trienio en la administración municipal de 87-89 en el que no cobré sueldo, y eso lo puede averiguar cualquiera que le dedique cinco minutos a su trabajo periodístico.

Aclara: “jamás tuve la concesión del relleno sanitario de Puebla, y que de todas las cosas del mundo es la última que me interesaría tener, aunque sí, por supuesto, me ha interesado sobremanera su manejo correcto y apegado a la norma, como debe de ser porque para eso el ayuntamiento de Puebla tiene a un contratista desde el primer día de su creación, en 1995.”

El trabajo de una regidora es normativo y de seguimiento de los trabajos del área ejecutiva por medio de las comisiones correspondientes, puntualiza nuestra colaboradora, y lo hago público para respaldar a una mujer íntegra.