Nada Personal

Todos Unidos contra Los Chuchos

Con la integración del llamado Frente Amplio de Izquierda, liderado por el “señor de las ligas” René Bejarano Martínez, toca el turno de la decadencia partidista posterior al triste espectáculo en el PAN.

El “Frente” se puede traducir sin mayor dificultad como el bloque de “Todos Unidos Contra Los Chuchos”, el grupo predominante en la dirigencia nacional y en los estados del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Se trata de una verdadera conjura de las otras tribus contra la corriente Nueva Izquierda (NI) que encabezan Jesús Ortega, Jesús Zambrano, Carlos Navarrete y Guadalupe Acosta Naranjo.

De origen fundacional, el PRD es un partido federado donde se encontraron diversas voluntades políticas e ideológicas para construir un proyecto de izquierda, sin embargo arriba fracturado a la celebración del 25 aniversario con la defección del lopezobradorismo.

Más cerca de Andrés Manuel López Obrador y el proyecto de Morena, los bejaranistas recurren al último recurso para pelear la franquicia utilizando como estandarte a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como “candidato de unidad”.

Con la experiencia anterior en la elección abierta de dirigente nacional en 2008 que derivó en una profunda crisis en medio de acusaciones e impugnaciones, el PRD ya le contabilizan siete crisis, propias para un tratamiento terapéutico.

La confrontación del 2014 en este partido político pinta para convertirse en la madre de todas las crisis en el PRD.

El bloque de “Todos Unidos Contra Los Chuchos” cuenta tras bambalinas con los tiempos y estrategia de López Obrador para hacerse de un sector importante del perredismo que no está dispuesto a dejar un minuto más a Nueva Izquierda en la dirigencia nacional.

El choque de trenes en el Partido Acción Nacional entre Gustavo Madero Muñoz-El Yunque contra los doctrinarios de Felipe Calderón Hinojosa será poca cosa comparado con el cisma por venir en la izquierda electorera mexicana federada en el PRD.

pablo.ruiz@milenio.com