Nada Personal

2016: "Tony" Gali "versus" Blanca Alcalá

Los tiempos en los círculos políticos son distintos a los de cualquier ciudadano común y corriente.

Los relojes y calendarios de hombres y mujeres involucrados en el ejercicio del poder político están muy adelantados.

Las manecillas del reloj y las fechas se han adelantado al 2016 en torno a la elección de gobernador para una mini gestión de dos años.

En pistas distintas pero paralelas, las principales fuerzas políticas en el estado, PRI y PAN, han decidido perfilar a los potenciales candidatos.

Las circunstancias actuales estarían obligando a colocar en el “arrancadero” a dos personajes con mayor aceptación y popularidad: José Antonio Gali Fayad, actual presidente municipal de la ciudad de Puebla, y a la senadora de la República y ex alcaldesa, Blanca Alcalá Ruiz.

Aunque amigos del alcalde capitalino le ven con mayor capital político para competir por la nominación en el 2018, las circunstancias actuales se han modificado en el grupo en el poder y no tiene a un cuadro más competitivo.

La elección del mini gobernador en 2016 es trascendente para el proyecto político del morenovallismo, una derrota sería catastrófica.

“Tony”, como popularmente se le conoce y publicita, sería la mejor y única carta retener la gubernatura.

Esta circunstancia ejerce una fuerte presión a los estrategas del priismo nacional que optarían por echar mano de una priista mejor posicionada: Blanca Alcalá Ruiz.

Muy a pesar de la senadora, quien ha construido su proyecto hacia el 2018, no podría negarse a asumir un reto de esta naturaleza porque sin el 2016 el PRI no podría recuperar la plaza para la elección presidencial en el 2018.

Al priismo nacional les pesa el antecedente de la derrota de Enrique Peña Nieto en Puebla en la elección presidencial del 2012, comicios donde Alcalá obtuvo mejor votación al Senado.

Para Gali y Alcalá unos son sus deseos, pero otra es la realidad política.

pablo.ruiz@milenio.com