Nada Personal

Sindicatos de papel

Los sindicatos del sector público estatal y municipal en la entidad han entrado en una crisis de legitimidad, representatividad y sobrevivencia.

Ocurre con los sindicatos del sector salud (HNP, SSEP e ISSSTEP), de bachilleres (Cobaep), de burócratas estatales y municipales.

Sindicatos del apartado B que nunca fueron en realidad auténticos gremios representativos, se trataba de cuotas de poder de grupos de interés que hicieron de los sindicatos un negocio personal o de grupo.

Así ocurrió por ejemplo con el Sistema del Colegio de Bachilleres con el sindicato encabezado por Refugio Rivas Corona, agrupación para proteger el ejercicio poder y la corrupción en los planteles en el estado, por muchos años utilizado como negocio por René Marín Torres, entre otros.

El Sindicato Unido de Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Puebla (Sutcobp) controlaba entonces las direcciones y subdirecciones de 71 planteles; hacía todo tipo de negocios y era el centro de operación electoral del PRI en los municipios. ¿Cuál sindicato de trabajadores?

El Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla y Organismos Descentralizados no fue la excepción, antes de concluir el gobierno marinista "basificaron" y sindicalizaron con altos sueldos a personal de confianza.

El gremio de los burócratas siempre ha estado bajo el control de grupos de interés; fue necesaria la "limpia" que mantenía el control y el reparto de plazas por herencia.

Un grupo de sindicalizados entre los que figuraron aspirantes a suceder a Héctor Posadas Manzano fueron notificados de la terminación de su relación laboral con el gobierno, acción que no enfrentó actos de "resistencia" sindical porque carecían de liderazgo y aceptación de la base.

Otro gremio utilizado para preservar prebendas de grupos de interés era el Sindicato Único de Trabajadores del ISSSTEP (SUTISSSTEP) donde personeros de administraciones anteriores encontraron un refugio para gozar de privilegios, controlar plazas y mantener cuotas de poder.

Las autoridades del Issstep prescindieron de los servicios de unos 25 trabajadores, entre quienes figuraban aspirantes a la dirigencia sindical, pero nadie es ese sindicato levantó la voz porque no podían defender los indefendible.