Nada Personal

“Simitrio” se volvió reincidente

A finales de la década de los 80 un funcionario público que prestaba sus servicios en la Secretaría de Gobernación fue el enviado a mediados de 1989 para dialogar con Rubén Sarabia, alias “Simitrio”, el otrora líder de la Organización de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre.

El “enviado” era portador de un mensaje del entonces gobernador Mariano Piña Olaya para persuadirle de que no podía seguir quebrantando la ley y de persistir se aplicaría la justicia.

“Simitrio”, apoyado por la fuerza social de la agrupación social, hizo caso omiso y continuó con su “modus operandi” para “resolver” diversos “conflictos”

Un grupo de trabajadores despedidos pidió entonces al apoyo de “Simitrio”, Rubén Sarabia –como ocurría en esos casos- lo resolvía a su manera.

Obligó al empresario acudiera a las oficinas de la “28 de Octubre” para “negociar”, pero decidió retener al patrón denunciado, privándolo de su libertad.

Nuevamente el enviado del gobierno le advirtió al dirigente de comerciantes que estaba incurriendo en el delito de secuestro y lo exhortó a conducirse por los conductos legales; Rubén rechazó la petición, lo que le siguió en julio de 1989 fue la detención.

Fue detenido el 4 de julio de 1989 acusado de los delitos de posesión de marihuana y portación de arma de fuego sin licencia, acusado de los delitos de privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro y robo de vehículo, en agravio de un ciudadano.

 Además de otras causas penales, fue sentenciado a 25 años seis meses de prisión y obtuvo su libertad con restricciones, mismas que también violó.

“Simitrio” se dice víctima del sistema cuando en realidad reincide en la comisión de delitos y la PGJE sólo ejecutó por orden del Quinto Juez de lo Penal del Poder Judicial por ilícitos en Tlaxcala;  por lo que incumplió y perdió su libertad anticipada en relación al proceso penal 113/1989

Sarabia tiene en su haber las siguientes causas penales: 337/785 en el Juzgado Segundo por los delitos de robo, daño en propiedad ajena y lesiones; 507/986, en el Juzgado Segundo, por los delitos de golpes y asociación delictuosa.

Además el  156/989, en el Juzgado Séptimo, por el delito de robo de vehículo; 141/988, radicada en el Juzgado Octavo, por el delito de daño en propiedad ajena y otro; 113/989, que se ventila en el Juzgado Quinto, por el delito de privación ilegal de la libertad y 249/989, que se lleva en el Juzgado Sexto, por el delito de homicidio calificado; y bajos los números 3/989 y 135/989.

pablo.ruiz@milenio.com