Nada Personal

Salinas Palasagua, el relevo generacional

En noviembre de 2013 asomó la cabeza –por no decir el nombre–Juan José Salinas Palasagua para levantar la mano para ser considerado por el PRI a una diputación federal en el 2015.

Hijo de Raúl Salinas de Gortari y sobrino del ex presidente Carlos, Salinas, Palasagua es heredero de una familia de poder presidencial de las que tienen continuidad en el ámbito de política.

De las últimas familias presidenciales, ni la hija postiza del guanajuatense, Cristina Fox ni los biológicos de Ernesto Zedillo: Ernesto, Emiliano y Carlos, pueden presumir el ADN  de los Salinas.

De los cachorros de la familia salinas destaca la presencia en el gabinete federal del Presidente Enrique Peña Nieto, la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu.

La titular de Sectur es hija de José Francisco Ruiz Massieu (q.e.p.d) y Adriana Salinas de Gortari, una mujer con ADN de una familia influyente que antes de ocupar una de las importantes secretarías del gabinete federal, pasó por la Cámara de Diputados, con una carrera política.

La vecindad con Puebla por una de las propiedades de Raúl Salinas de Gortari en San Martín  Texmelucan, con la Hacienda Las Mendocinas, le ha permitido a Juan José un vínculo de pertenencia con este municipio que lo ha acogido.

Desde hace muchos años, con un bajo perfil, ha construido una relación son la sociedad texmeluquense con programas de beneficencia pública a favor de los habitantes, lo que le ha ganado la simpatía y el respaldo de sectores sociales.

Se trata de un joven político heredero de una familia de amplia tradición en la política mexicana que empezó con su abuelo, el neolonés Raúl Salinas Lozano, secretario de de Industria y Comercio en el sexenio del presidente Adolfo López Mateos, senador, diplomático y fundador del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).

Juanjo, como se refieren a él sus amigos, tiene muy claro la relevancia de su ADN ligado al hombre fuerte de la familia Salinas de Gortari, Raúl, de quien no reniega, por el contrario, siempre estuvo  su lado, donde estuviera; acudió hasta el lugar de su cautiverio para contraer nupcias.

Salinas Palasagua se crió y creció ligado a la lealtad institucional y sólo espera el beneplácito del presidente del Consejo Político Nacional del PRI, pero ha levantado la mano y no podía tener como mejor aliado al ex diputado local Edgar Salomón Escorza.