Nada Personal

SUTHNP, abandonado por afiliados y UNT

Entre las mujeres dirigentes sindicales y trabajadoras del Hospital del Niño Poblano y el vitalicio secretario general del sindicato del ayuntamiento de Puebla, Israel Pacheco Velázquez, hay dos historias diametralmente opuestas.
En el primer caso se trata de uno de los gremios donde la Unión Nacional de Trabajadores es identificado con el contingente del llamado sindicalismo independiente.
Se trata de un sindicato que para la perspectiva y la filosofía de la UNT se "democratizó" y desempeñó un papel importante al lado de poderosas agrupaciones obreras como el automotriz de la firma alemana y de la sección de Telefonistas de Francisco Hernández Juárez.
El 1 de mayo del 2011, Micaela Ávila, entonces dirigente del Sindicato Único de Trabajadores del Hospital para el Niño Poblano (SUTHNP) reprochó el alza en los precios de la canasta básica hasta en 40% contra 4.5% de los salarios en el último año, y culpó a la política económica neoliberal de castigar a los trabajadores mexicanos.
Con la extinción del HNP como organismo descentralizado y las reformas jurídicas que pasan a formar parte del sector salud, el sindicato pierde la representación porque las dirigentes figuran en la lista de despedidos.
Abandonadas por los sindicatos de la UNT como los telefonistas, sindicatos universitarios y el automotriz de VW, las "enfermeras" cumplen con su derecho constitucional de manifestarse y resistir, pero carecen de respaldo jurídico y del apoyo de la base trabajadora que lideraron.
La otra historia paralela a esta es la protagonizada por Israel Pacheco Velázquez, el líder del corporativismo, la corrupción y el cacicazgo auspiciado y protegido por el priismo local.
Pacheco, como a "La Quina", el extinto dirigente petrolero Joaquín Hernández Galicia, ha cumplido su ciclo caciquil porque ya no corresponde a los nuevos tiempos del cambio, hasta el PRI se deslinda del "Frankenstein" surgido de las cañerías de tu inventor y tutor.