Nada Personal

¿Reclamo o insulto?

Cerramos el año en medio de reclamos a los senadores y diputados por la aprobación de la polémica reforma energética.
Por tratarse de la Cámara de origen, las senadoras del PRI Blanca Alcalá Ruiz y Lucero Saldaña Pérez, y el senador del PAN, Javier Lozano Alarcón, son el centro de atención en torno a los reclamos.
Ya le ocurrió a la senadora Alcalá Ruiz durante una entrevista radiofónica con el periodista Fernando Canales al recibir cualquier cantidad de cuestionamientos de la audiencia y en redes sociales.
Es natural que existan reclamos, por fortuna en este país se vive con libertad y pleno derecho de expresión, más aún tratándose de los representantes de los estados como ocurre con los senadores, en su calidad de representantes populares.
Al abandonar las instalaciones de la empresa radiofónica donde fue entrevistada, la expresidenta municipal de Puebla fue increpada por diversas personas en torno a su postura respecto a la reforma energética.
Pero lo reprobable es que la legisladora fue insultada, agredida verbalmente por personas que están ligadas al partido de Andrés Manuel López Obrador; un hecho similar al ocurrido a la senadora de Michoacán que terminó por refugiarse en una institución bancaria en la ciudad de Morelia.
No se justifican los insultos a ningún legislador, sí se vale reclamar la obligación constitucional de informar y consultar a los ciudadanos en torno a temas de relevancia para el país como lo son las reformas de Estado, particularmente la energética.
El activismo de Morena se ha convertido en una obsesión por la persecución contra los legisladores federales en los estados, enfermiza la medida al estilo de Sendero Luminoso en Perú, abandonando así la propaganda política para ganar el debate de ideas.