Nada Personal

RMV, al escrutinio nacional

Con el mandato ciudadano lo menos que puede hacer un gobernante es cumplir con sus obligaciones para garantizar un gobierno eficiente.

Si todo se limitará a garantizar los servicios públicos, abatir la inseguridad pública, realizar obras de infraestructura vial o de nuevos espacios, entonces lo limitaríamos a una función gerencial.

De los gobernantes, además de cumplir con sus obligaciones para las que aceptó ser contratado mediante el mandato popular, se espera talento traducido en proyectos a favor de la calidad de vida de las familias: empleo, educación, vivienda, transporte, cultura, arte, recreación…

Por naturaleza son líderes: un gobernador, presidente municipal o legislador. Los ciudadanos siempre esperan más de los gobernantes.

A un gobernante se le debe juzgar por sus obras y actos, aunque para algunos grupos políticos les es difícil despojarse de fobias y filias.

Como en cualquier sociedad existen grupo críticos a quienes les preocupa su ciudad y el estado, pero los hay también de interés que por comisión partidista o convicción monetaria se oponen a todo.

Para evaluar los resultados quienes tienen la última palabra son los ciudadanos y la mejor manifestación –contundente- es en las urnas donde refrendan la confianza a los gobernantes o les retiran el apoyo sufragando por otra opción.

Así han transcurrido los cuatro años de la administración estatal de Rafael Moreno Valle.

Si en el año 2010 los poblanos tomaron la decisión de sacar al PRI del gobierno del estado, seguramente obedeció a los resultados de los “vitalicios” gobiernos priistas.

Ya con Moreno Valle en la gubernatura se han realizado elecciones federales y locales, lo que ha servido de una especie de “referéndum” a su mandato.

Los comicios locales municipales y legislativos del 2013 fueron ilustrativos del voto de los poblanos en la “evaluación” y “referéndum” a la gestión del panista Moreno Valle.

Fue contundente el resultado de las elecciones locales intermedias, frente a unos adversarios políticos que le apostaron a la diatriba y a la “guerra sucia”.

Algo similar estaría por ocurrir en las elecciones federales de junio próximo, inevitablemente.

Que Moreno Valle quiera someterse al escrutinio nacional para el 2018, seguramente lo realizado en el estado de Puebla será un factor importante de aprobación o rechazo. ¿No lo cree usted?

pablo.ruiz@milenio.com