Nada Personal

Protección a periodistas

De acuerdo al último reporte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, solo una de cada diez denuncias de agravios a periodistas obtiene sentencia judicial.

El común denominador ha sido la impunidad frente a los tres niveles de gobierno frente a la intimidación, amenazas, acoso y crímenes contra periodistas por su labor profesional.

Son pocos los estados donde las legislaturas locales han accedido a la formular leyes locales donde se proteja a los comunicadores de los diferentes medios de comunicación.

Lo mismo ocurre con las propias procuradurías generales de Justicia que se han negado a capacitar a sus ministerios públicos para atender los delitos cometidos contra los periodistas y la libertad de expresión.

Uno de los estados con mayor resistencia para proteger la libertad de expresión y los derechos de los trabajadores de medios es el gobierno de Veracruz de Javier Duarte.

Mientras en el estado norteño de Chihuahua se habían cometido más de 26 asesinatos de periodistas del año 2000 a la fecha, en el estado de Veracruz se han cometidos la misma cantidad de crímenes contra periodistas, pero en tres años.

El dato me lo proporcionó la titular de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión (Feadle) de la PGR, la Doctora Laura Angelina Rebolla Moreno.

La preocupación es mayor en torno a los agravios a las empresas editoriales, directivos y trabajadores de medios porque persiste la desinformación y la indiferencia.

A pesar de existir una legislación federal de protección a la libertad de protección y contra agravios a periodistas, poco o nada conocen los interesados o involucrados.

Con todo y lo que se diga, en la entidad poblana hay un ascenso en el número de casos de agravios a periodistas, lamentablemente en la mayoría de los casos no son denunciados, ni tampoco el ministerio público tiene el interés de abordarlos.

Presidentes municipales, funcionarios públicos, comandantes de las policías preventivas y caciques, principalmente en las zonas rurales, la han emprendido contra los periodistas y empresas editoriales, en la total impunidad.

Entre ignorantes y trogloditas, alentados por los jefes políticos, algunos alcaldes y jefes policiacos la han emprendido contra los comunicadores que cada vez son más incómodos.

pablo.ruiz@milenio.com