Nada Personal

Peña Nieto, ¿culpable de la debacle del PRI?

Pablo Fernández del Campo, el diputado local y delegado presidente del CDE del PRI, ya encontró al responsable.

Para él es el presidente Enrique Peña Nieto el culpable de todas las desgracias del priismo poblanos, en su debacle electoral, porque, asegura: “hay un acuerdo entre el presidente y el gobernador”.

La temeraria acusación o justificación del fracaso en las últimas elecciones locales es propia de un político confundido.

Fernández, en un arranque de deslealtad a su jefe político, lo señala como el autor intelectual de la caída del PRI.

Pero Fernández no ha tenido el valor de sostener frente al presidente del CEN César Camacho Quiroz su simplista y fallida hipótesis del presunto acuerdo entre “el presidente y el gobernador”, pero sí lo filtra a la prensa poblana.

La visión limitada y aldeana al delegado presidente priista no le permite entender la política política en las ligas mayores, desde la perspectiva presidencial.

Fernández no entendió el significado del Pacto por México y prefirió levantar un cartelito para reventar su réplica en la entidad.

Tampoco comprendió la relevancia del ascenso y cabildeo del panista Rafael Moreno Valle desde la Presidencia de la Conferencia Nacional de gobernadores (Conago) a favor de las reformas estructurales.

Menos podría comprender el significado que tenía para el presidente del Consejo Político Nacional del PRI el proceso interno en el PAN y el respaldo de Moreno Valle a la candidatura de Gustavo Madero Muñoz.

Pablo Fernández y sus asesores Mario Marín Torres, Ivonne Ortega y Fernando Moreno Peña no entendieron nada, de ahí el fracaso.