Nada Personal

“Paro de brazos caídos”, provocación de Pacheco

La desesperación empieza a predominar en las decisiones del líder vitalicio del sindicato Benito Juárez de los trabajadores del ayuntamiento de Puebla, Israel Pacheco Velázquez.
Atrapado por sus excesos con los evidentes incidíos de enriquecimiento indebido con las cuotas sindicales y prebendas obtenidas durante 13 años como dirigente sindical, ahora pretende lanzar a sus seguidores a un acto suicida y provocador: una "huelga" de facto.
Pretende el cuestionado secretario general vitalicio imponer un paro de "brazos caídos" en el Organismo Operador de Limpia del municipio de Puebla, el próximo 15 de abril.
Pacheco se reunió de emergencia con los delegados sindicales que los siguen y planteó imponer una "huelga" sin emplazamiento legal de por medio en la Junta de Conciliación y Arbitraje.
De incurrir en una medida ilegal de presión de esa naturaleza pondría a los trabajadores en riesgo de perder su empleo con una rescisión colectiva sin responsabilidad de la empresa.
Los expertos en el derecho laboral advierten que la figura del "paro" de labores como tal no existe en la legislación laboral y una suspensión de actividades laborales sólo estaría sustentada por un conflicto laboral, de existir un emplazamiento a huelga.
Lo más cercano a una demanda ante el tribunal laboral para suspender labores sería por violaciones al contrato colectivo, pero tendrá que demostrarlos ante la autoridad conciliadora en el caso hipotético de colocar las banderas rojinegras en el centro de trabajo.
Pacheco, quien todo indica sabe más de contabilidad, inversiones y pesos, ha impulsado una campaña de desacato de los trabajadores como ocurre con los empleados de limpia a quienes obliga a no utilizar los uniformes de labores recién entregados por el gobierno municipal.
Esta instrucción sindical de no utilizar el uniforme puede resultar violatorio a las obligaciones de los trabajadores y ser motivo de terminación de las relaciones de trabajo.
Los asesores políticos y jurídicos de Pacheco Velázquez se han orientado más por la consigna política y la vendetta contra la autoridad municipal que por una estrategia legal laboral para retener la titularidad del contrato colectivo y la representación sindical.