Nada Personal

PRI: política y simulación

Entre los hombres y las mujeres del poder se hacen favores y se usan mutuamente, esa es una regla no escrita, pero están conscientes de ello.

De esta manera me lo explicó una persona ligada a los personajes más destacados de los llamados poderes fácticos del país para entender la candidatura de PRI a la llamada mini gubernatura.

Lo menos que me explicó es que la nominación y la campaña a la gubernatura de la senadora priista Blanca Alcalá Ruiz, es una simulación.

Pero no bastan el respaldo del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong y del coordinador los senadores Emilio Gamboa Patrón, cuestioné.

La respuesta fue tajante: no. Se trata de acuerdos políticos implícitos y desde el origen, en la forma y el modo, quedó perfectamente claro que a Puebla se enviaría una candidatura para estar en las boletas, pero no en Casa Puebla.

A Blanca Alcalá la han engañado desde un principio y lo que ha ocurrido en su contra desde el arranque de la pre campaña no es coincidencia, porque eso en política no existe.

Aseguró mi interlocutor, cercano a los hombres y mujeres del poder, que un primer signo ominoso fue la forma en que anunciaron la postulación o el "destape" de la ex alcaldesa a la candidatura, sin que lo haya hecho el dirigente nacional del PRI.

El argumento de que Manlio Fabio Beltrones Rivera no estuvo en Puebla en el registro de Alcalá ni hizo el destape por atender otros "compromisos importantes" del partido, carece de sentido.

Un destape y registro de la pre candidata era igual de importante como los otros hechos en otras entidades a cargo del presidente nacional del CEN del PRI.

Solo en este contexto se puede explicar la decisión de enviar a Enrique Doger Guerrero como delegado del IMSS, fue una manera de callarlo y tenerlo ocupado, inhabilitarlo para hacer campaña.

Tampoco fue gratuita la presencia de Mario Marín Torres, la reaparición de Lydia Cacho y la presunta "pifia" del uso del helicóptero, como tampoco la llegada de Jorge Estefan Chidiac a la dirigencia estatal del PRI.

Colocar en esa posición al concuño del abanderado del PAN, será la mejor garantía de tener bajo control la campaña priista.

pablo.ruiz@milenio.com