Nada Personal

El PRD, más priísta que antes


El XIV Congreso Nacional del Partido de la Revolución Democrática puso al perredismo en su lugar: autoconfirmarse como la versión de mexicana del partido socialdemócrata.
Cuando Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, entonces dirigente del Frente Democrático Nacional, abandonó el Partido Revolucionario Institucional, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, entre otros, rescató el carácter “Revolucionario” de ese partido.
En manos de un puñado de neoliberales encabezados por Carlos Salinas de Gortari y los Chicago Boys, el PRI se reconfirmaba como un partido de derecha, como hasta la fecha.
La izquierda mexicana, la histórica, renunció al debate ideológico y se unió al nacionalismo populista que tuvo su mejor expresión con el obradorismo, y como gobierno de “izquierda” en la capital del país donde han florecido todos los vicios del perredismo.
Socialdemócrata como el PRI, el llamado partido del sol azteca se alejó de la ideología de izquierda para convertirse en un partido electorero, en una fábrica de componendas con el PRI y el PAN, todo ello posible cuando se abandonan principios ideológicos de partido de izquierda.
El PRD, antes y después de su  XIV Congreso Nacional, es igual o peor en su práctica política al PRI o al PAN, una especie de damisela de la política electoral mexicana.
Con “Los Chuchos”, “Cárdenas” o “Bejaranos”, el PRD del XIV Congreso Nacional se confirma como un partido más del sistema electoral, congruente en sus aspiraciones de acceder al poder, de mantener su alianza con el gobierno de Enrique Peña Nieto en el Pacto por México, factor de estabilidad política, colaboracionista.
Frente a una boleta electoral sólo los nombres y las personas harán la diferencia en las opciones que ofrece la democracia mexicana, pero en esencia el PRI, PAN y PRD se han alineado a lo mismo: son igualitos en los congresos locales, en las gubernaturas, frente a los ayuntamientos y en la Presidencia de la República, o por lo menos el perredismo no sería diferente en Los Pinos.